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Obra cumbre de la cinematografía española actual

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La isla mínima (2014) - Alberto Rodríguez - Germán Esteban Espinosa

Título: La isla mínima

Director: Alberto Rodríguez

Producción: Mercedes Gamero, Gervasio Iglesias, Mikel Lejarza

Dirección de fotografía: Álex Catalán

Guión: Alberto Rodríguez y Rafael Cobos

Reparto: Javier Gutiérrez (Juan); Raúl Arévalo (Pedro); Nerea Barros (Rocío); Jesús Castro (Quini); Jesús Carroza (Guardia Civil joven)

Duración: 105 minutos

País: España

Año: 2014

Distribuye: Warner Bros

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 Germán Esteban Espinosa


Nunca hemos sido en esta Web especialmente afines al cine español; las producciones que más hemos alabado han sido precisamente aquellas cuyo reparto procedía en su mayoría de países anglosajones. Sin embargo, en esta ocasión, vamos a hacer un paréntesis, porque la película que tenemos ante nosotros es una de las cimas más altas que el cine español ha alcanzado en las últimas décadas.

La isla mínima puede englobarse dentro de un cine de investigación criminal, ambientado en las marismas del Guadalquivir, que recuerdan enormemente a los paisajes sureños del Missisipi estadounidense. Páramos desérticos, arenosos, pantanosos, con casones abandonados, territorios donde la ley desaparece y los cadáveres flotan escondidos a la vista, esperando a que un dúo de agentes madrileños llegue a la zona para escarbar y desentrañar sus secretos.

Para ambientar bien la trama, el director opta por comenzar con un plano aéreo de la zona de las marismas, con un gran parecido a un cerebro humano, buceando después por sus numerosos recovecos, lagunas y caminos de barro, acercándose al terreno mientras suena la banda sonora, que sirve para dotar al escenario de un ambiente lóbrego y misterioso, como si las plantas de la zona cobrasen vida fantasmal e hiciesen saltar el instinto de supervivencia de los espectadores.

La isla mínima (2014) - Alberto Rodríguez - Raúl Arévalo - Javier Gutiérrez - Germán Esteban Espinosa

Esta hipótesis se confirma con el último plano, un plano cenital que se va alejando de la carretera hasta enfocar de nuevo las marismas, mientras la música sugiere futuros misterios y crímenes por resolver y casos abiertos. A esta ambientación sensitiva se le une un magnífico trabajo con el vestuario, acondicionamiento, escenografía y atrezzo, que permiten reproducir a la perfección la realidad de un pueblo andaluz de la España profunda de 1980, que refleja perfectamente la transición social en la que se hallaba embarcado nuestro país.

Lo bueno de la cinta es que relata este costumbrismo sin caer en discursos panfletarios ni insultar los ideales de ningún espectador, con lo que, además de mostrar un gusto visual semejante al que desarrolló la película El Niño, consigue dejar atrás los traumas freudianos que ahogan a buena parte de nuestra cinematografía y lastran de manera catastrófica sus ingresos en taquilla.

No obstante, para mantener firme la atmósfera de misterio y tensión, es necesaria la conjugación de un guión sólido con un reparto creíble (y en el caso español, entendible por el público).

La isla mínima (2014) - Alberto Rodríguez - Antonio de la Torre - Nerea Cercas - Javier Gutiérrez - Germán Esteban Espinosa

El guión es sensacional. Tener un guión consistente es todo un éxito, ya que es lo que le falla a otros proyectos españoles anteriores, tales como No habrá paz para los malvados (2011), donde el guión dejaba tantos huecos y forzaba tanto el arco de transformación del protagonista, que disminuía enormemente la calidad del resultado final.

En esta ocasión, el guión, realizado por el brillante dúo formado por el director y Rafael Cobos, demuestra una solidez y una inteligencia desbordantes, capaces de hacer que el espectador permanezca atento a lo largo de todo el metraje, mientras los diversos cabos sueltos se van anudando y personajes de todo tipo van haciendo su aparición, enrevesando en ocasiones la trama y favoreciendo la aparición de momentos de duda en el público.

El reparto, por su lado, está francamente sensacional. Raúl Arévalo vuelve a reafirmarse como uno de los mejores actores españoles de su generación, siendo capaz de adaptar numerosos roles a la perfección. Su compañero, el agente interpretado por Javier Gutiérrez, tiene un papel mucho más complejo y con numerosas sombras, amén de un pasado desconocido pero sugerentemente perturbador, que no obstante, consigue encarnar a la perfección. Javier Gutiérrez merece toda nuestra admiración. Es conocido por interpretar al ayudante de Águila Roja en la serie homónima, y puede presumir de ser el único de la serie que trabaja perfectamente bien. Gracias a sus apariciones, la producción televisiva mejora notablemente.

La isla mínima (2014) - Alberto Rodríguez - Raúl Arévalo - Javier Gutíérrez - Fotograma - Germán Esteban Espinosa

Por otro lado, debemos reconocer la buena materia prima de la actriz Nerea Barros. Tiene una voz preciosa, una voz de las que se escuchan en muy pocas ocasiones en nuestro cine. Es una voz profunda, un tono grave pero cargado de feminidad. Una voz sin asperezas, pólipos o notas rasgadas. Francamente, una voz como esa tiene mucho futuro en el mundo de la interpretación, y más si está acompañada de un físico excelente y de una capacidad de contención emocional muy bien trabajada.

La isla mínima es la confirmación de que los españoles pueden hacer buen cine cuando dejan de lado las tonterías pasadas de moda de Almodóvar, los politiqueos pueriles de la familia Bardem, las atrocidades de Guillermo Toledo y las tonterías cinematográficas producidas por la mala traducción española de la cinematografía europea de la segunda mitad del siglo XX.

Es una pieza excelente, que además demuestra que se puede hacer un cine taquillero sin ser tan desagradable ni obsceno como Torrente, sino ofreciendo calidad cinematográfica a raudales. No lo duden, acudan a verla antes de que sea demasiado tarde.

[toggle title=”Dato cinéfilo“]Alberto Rodríguez puede posiblemente entrar en la categoría de autor cinematográfico, y por tanto, su producción puede considerarse como cine de autor. Para confirmar esta hipótesis, será necesario el estudio de sus producciones anteriores para identificar rasgos estéticos o éticos comunes. De momento, ya cumple el requisito de trabajar siempre con un mismo equipo técnico, formado por su guionista, su director de fotografía y el compositor de su banda sonora.[/toggle]

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