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Antitaurinos

Pablo Casado Muriel

“Abolición”, “prohibición”, “anti”.

Tan solo con leer esas palabras me juego el pescuezo a que todos, o casi, habéis pensado lo mismo. Toros. O mejor dicho, antitaurinos. Las corrientes animalistas han cogido fuerza en España apoyadas por políticos oportunistas, pero también por la dejadez del mundo del toro, que aún intenta entrar en el siglo XXI y mostrarse a la juventud como un arte y cultura española, con todo lo que conlleva: valores, tradiciones, Historia…

Este blog acaba de ser premiado por la Universidad San Pablo CEU, y por lo que sé, su público es de lo mas variopinto, pero tiene en común el amor por la verdad, el arte y las Humanidades. Que en este marco se escriba sobre toros me parece una ayuda, pequeña, pero a la vez interesante, ya que enmarca a la Tauromaquia donde debe estar, entre el arte y la cultura.

Pero vamos a lo que vamos. Como decía, las corrientes antitaurinas se expanden con fuerza por la juventud y la sociedad de nuestros días. Ellos sí que saben controlar redes y demás medios, y aquí esta la prueba:

http://lostorosenelsigloxxi.blogspot.com.es/2012/04/la-mentira-gallega-y-la-industria.html

Pese a su minoría, sus concentraciones no superan nunca las 100 personas, se han convertido en un movimiento mediático. El desnudo de tres “personajes” frente a Las Ventas entra en el telediario. Por desgracia, el resto de noticias taurinas se limitan a cogidas, morbo y sangre.

Algunas corrientes políticas han visto en el animadísimo un filón para captar votantes o conseguir otros propósitos. Sin ahondar en el tema. Como ejemplo: prohibir los toros en Cataluña, pero mantener los Correbous, toros embolados, etc. ¿No es una contradicción? Ustedes mismo… los toros, la Fiesta Nacional. Cataluña. Me cogen, ¿verdad?

Por otro lado, me gustaría saber el porcentaje de antitaurinos vegetarianos. Lo desconozco, pero no me cabe en la cabeza como alguien que habla de maltrato animal ante una corrida de toros pueda degustar sin ningún remordimiento una buena mariscada, o un chuletón de ternera. Pobres langostas cocidas vivas, pobres terneros, viviendo en 3 metros cuadrados, cebados a toda velocidad, trasladados en camiones donde van con 30 animales más sin apenas espacio, y que encima son sacrificados de mala manera, con descargas no siempre efectivas, tajos, etc. Esto es lo que hay, no sirva como excusa un simple “otros sufren más”, pero el que quiera evitar dolor a un animal, que sea consecuente con sus palabras y no mida de diferente manera.

En cuanto al sufrimiento animal. Como ser irracional, ni el toro, ni el perro, ni la mosca “tse-tse”, sufren. El sufrimiento es humano, como el amor o el odio. Al animal le puede doler más o menos, pero nunca sufre. El dolor del toro en la lidia está ampliamente demostrado que es escaso a causa de las hormonas que produce. Con respecto a este tema, insto a Fernando Bonete, director del blog, y más ducho en estos temas, que nos lo amplíe con más detalles y explicaciones. Y si nuestra científica gusta de realizar ese comentario respecto al dolor del toro en la lidia, también estaría bien.

Dos ideas para cerrar. Primera: los toros no son de derechas ni de izquierdas, grandes aficionados actuales e históricos han destacado por sus ideas progresistas. Por favor, no simplifiquemos en “taurinos igual a fachas”. Segunda: ¿qué legitimidad moral tiene una persona que apoya el aborto, o lo ve como algo natural, de decir que los toros son una salvajada de torturadores sin inteligencia? O alguien que se alegra de que un torero sea cogido, deseando su muerte. Yo a eso, más que antitaurino, lo llamaría antipersona… o inhumano.

Abramos un poco la mente, no caigamos en tópicos, y mucho menos en insultos, muy habitual, por cierto, entre antitaurinos. Y a los taurinos, unidad y apertura de mente también, para llevar la Fiesta al siglo XXI como lo que es, todo un arte.

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*Este artículo de nuestro redactor taurino Pablo Casado Muriel ha sido también publicado en la revista semanal La Divisa: http://goo.gl/Ktvy7

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– Otros artículos sobre toros en nuestra sección Por chicuelinas.

Continúa el camino...
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La mujer en las artes
La libertad vertical de la Sagrada Familia
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4 Responses

  1. David

    Si comienzas con “la Tauromaquia donde debe estar, entre el arte y la cultura” y cierras con “no caigamos en tópicos”, no me queda más remido que salir con el tópico de que la tortura ni es arte ni es cultura. ¿100 personas? Yo creo que alguna más. En Cataluña se han recogido cientos de miles de firmas para que se suprimiese las corridas de toros en dicha comunidad. El Parlamento catalán aprobó en julio del año pasado abolir las corridas en su territorio desde el 1 de enero de 2012 (68 votos a favor, 55 en contra, 9 abstenciones). También están vetados en Canarias. Es cierto que hay intereses políticos y que es una contradicción que se sigan manteniendo tradiciones tan denigrantes como el toro embolado, pero cuando el PP propone blindar las corridas de toros ¿no se está haciendo también política? Incluso tú sabes lo que sufren los animales hasta que llegan a nuestro plato, ¿cómo vamos a estar a favor de más sufrimiento innecesario? Comer es una necesidad (e incluso un placer) para el ser humano, pagar por ver un espectáculo que consiste en ver cómo sufre un animal indefenso no responde a ninguna necesidad racional. Y el pobre toro, claro que sufre. El amor y el odio son sentimientos que solo encontramos en el hombre, mientras que el sufrimiento es común para cualquier ser vivo que disponga de sistema nervioso. Y eso lo sabe cualquiera que haya estudiado algo de Biología en el instituto. Si me pinchas, me duele.

    1. Dejo para Pablo Casado, el autor del artículo, el comentario para la vertiente política del asunto taurino. En cuanto al sufrimiento del toro, tú mismo has señalado una contradicción en tu argumentación: “Si pinchas, me duele”.

      El dolor no es lo mismo que el sufrimiento. El primero es una sensación fruto de un estímulo físico, que no se corresponde con la condición racional (cualidad que los animales no poseen y es única para el hombre) del sufrimiento. El toro no dispone de intelecto y, en cuanto tal, le es imposible interiorizar cognoscitivamente el dolor para “sufrir por él”.

      Si se afirma que el toro puede sufrir, entonces también puede amar y odiar, puesto que son facultades eminentemente racionales y, por tanto, humanas. Esta es una aclaración extrínseca al ámbito del toreo por formar parte de la filosofía de la naturaleza (que no de la biología, en todo caso de forma secundaria), pero que debe estar clara para abordar un debate semejante.

      David, en cualquier caso te agradezco que compartas con nosotros tu punto de vista y te animo a que sigas haciéndolo. El de los toros es un debate interesantísimo y cuanto menos polémico que merece ser tratado desde todos los puntos de vista a pesar de las diferencias.

  2. Violeta

    Desdeñar el conocimiento de la ciencia, es retirar lo evidente, convertirnos en animales a través de la irracionalidad. La muerte de un toro en una plaza, es posiblemente la muerte más dulce que puede tener. El dolor físico, somático que se produce durante la fiesta del toreo es casi nulo, (digo casi por precaución futura, no por los conocimientos que se tienen en el presente). Cuando el toro corre, se estimula visualmente por el capote, las banderillas, o el torero, no hace más que secretar hormonas que elevan el umbral del dolor. Es decir, que disminuyen no el estímulo, sino la transmisión de ese estímulo que en condiciones de pastoreo sí que pudieran ser transmitidas.

  3. Pablo Casado

    Bueno, no he podido contestar antes porque estaba preparando el programa de mañana en ondacero.es y el de esta noche en Radio Intereconomía.
    Sin entrar a debatir el tema del dolor, que hay mejores voces, plumas y demás, ya comprobado, vamos con el tema político.
    En canarias la fiesta perdió fuerza porque la tradición no estaba tan arraigada, bien es cierto que la lejanía y el clima canario no hacen sencilla la cría del toro de lidia. La debilidad y dejadez de los taurinos facilitó este declive, como ya comento en el artículo casi nosotros solos estropearemos esto.
    En Cataluña la prohibición solo se entiende como argumento político. Bien es cierto también, que la dejadez de los taurinos… ya saben. Una dejadez que se ha trasformado en actividad recogiendo mas de 600.000 firmas para proteger la fiesta de los toros a nivel nacional. La primera Iniciativa Legislativa Popular que sale adelante en España.
    En Tolosa, con la llegada de Bildu al poder ya lo han prohibido, que extraño ¿no?
    Lo de Fiesta Nacional le suena a alguno peor que el Cara al Sol.
    Un saludo

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