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«Mindhunter»: buena intención pero fallo de ejecución

Ficha técnica

Título: Mindhunter

Director: Joe Penhall

Guion: Joe Penhall

Producción: Netflix

Fotografía: Christopher Probst, Eric Messerschmidt

Música: Jason Hill

Reparto: Jonathan Goff, Holt McCallany, Anna Torv, Cotter Smith, Lena Olin…

Duración: 55′ (10 episodios)

País: USA

Año: 2017

 

 

 

 

Jorge Velasco Fernández
@JorgeVF88


Cuando un producto lo toca o cae en las manos del director y excelente contador de historias David Fincher (Se7enEl club de la luchaZodiac, El curioso caso de Benjamin ButtonPerdida...), como mínimo, hay que darle una oportunidad y verlo. Si bien es cierto que no siempre atina, sí que casi siempre sus trabajos son, al menos, interesantes para un amplio público. En esta ocasión les acercamos una nueva incursión del cineasta en la pequeña pantalla, después del episodio piloto y la producción de la serie House of Cards, con la serie Mindhunter, producida por la compañía Netflix y que ha causado fervor entre sus múltiples seguidores.

La trama que nos presentan es la adaptación a la ficción del libro de Mark Olshaker y John Douglas de mismo título. No deja de ser la explicación de las vivencias de dos agentes del FBI que remodelaron la forma de enfocar los casos de asesinato para atrapar a sus causantes mediante el siguiente enfoque: tratar de comprender la mente de los psicópatas. Esto, que a priori es muy interesante, fue todo un éxito en la década de los años 70 y supuso una gran revolución en los cuerpos de seguridad del Estado norteamericano. Sin embargo, la serie presenta diversos aspectos que nos hacen recelar desde esta atalaya de Hombre en camino sobre la verdadera calidad de una serie a la que han dado, en nuestra opinión, demasiado bombo.

Dos agentes del FBI remodelaron la forma de enfocar los casos de asesinato para atrapar a sus causantes mediante el siguiente enfoque: tratar de comprender la mente de los psicópatas.

En primer lugar, pese a que David Fincher haya estado detrás de la filmación, al menos del primer capítulo, hay elementos extraños que no terminan de encajar y que hacen la serie un tanto aburrida para el espectador. Hay una buena labor de grabación y las escenas son de una calidad sobresaliente, pero los ritmos y el montaje dejan mucho que desear. De hecho, el guion en algunos aspectos es tan pobre que han tenido que recurrir a numerosas escenas de sexo para aumentar en el espectador el interés de los capítulos, lo cual deja en bastante mal lugar a su equipo de creación de la trama. En segundo lugar, parece que para llamar mucho más si cabe la atención, el uso de un vocabulario excesivamente soez impide que el espectador asista a una obra interesante. Tanto taco, tanta escena explícita, termina cansando al segundo o tercer capítulo.

Y si a todo esto le añadimos un ritmo lento que se detona a última hora, el espectador se deberá sentir estafado. Si bien es cierto, a las series se las recomienda evaluar a partir del tercer-cuarto capítulo, cuando la trama parece asentarse tras una larga presentación de personajes. Sin embargo, en obras de larga duración (capítulos de una hora), es preciso que el ritmo de rodaje sea mucho más elevado y menos pausado y la presentación de personajes sea mucho más dinámica para que la serie coja velocidad en los primeros compases para tratar de enganchar al público. Si no, el tedio irá abrazando al espectador y sus ideas preconcebidas se irán viendo truncadas hasta llegar a abandonar el visionado del producto.

Están ante una serie muy bien rodada pero que con los aspectos arriba mencionados termina perdiendo mucha calidad que se le presuponía dado el nivel de quien está detrás de las cámaras y bajo la producción. Ahora les toca a ustedes darle la oportunidad a una serie de la que todo el mundo habla y para la que hay fervorosos fans y duros detractores.

Mindhunter

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