Home > Pensamiento > JFK, cincuenta años después

JFK, cincuenta años después

Pablo Casado Muriel
@pablo_casado

Se cumplen 50 años del asesinato de John Fitzgerald Kennedy. Oficialmente, Lee Harvey Oswald fue considerado el autor del magnicidio. Sin embargo, desde el primer momento las teorías sobre una o varias conspiraciones estuvieron presentes. La URSS, la CIA, la mafia… muchos son los nombres que se han barajado como posibles cabezas pensantes de la muerte del presidente. Kennedy intentó llevar a cabo un cambio en la política estadounidense. Su proyecto quedó frustrado en la plaza Dealey de Dallas.

La llegada de JFK en 1961 estuvo marcada por un acontecimiento revolucionario. Durante la campaña electoral, Kennedy y Nixon se vieron las caras en el primer debate televisado de la historia. Los expertos en la materia aseguran que el carisma y la imagen del joven demócrata hicieron que fuese considerado vencedor por aquellos que siguieron el debate por la pequeña pantalla, la mayoría de  los que lo hicieron a través de la radio opinaban lo contrario.

Más allá de su imagen, Kennedy se presentó ante la nación y ante el mundo anunciando que llegaba “el momento de escribir un nuevo capítulo en la historia de los Estados Unidos”. Su idea a nivel internacional era la de cambiar “una historia de dominio y enfrentamiento” por la de “colaboración ante los problemas del mundo”. Estas palabras, en plena Guerra Fría, abrían las puertas a un futuro esperanzador. Por aquel entonces, la URSS estaba dirigida por Nikita Kruschev, político reformista que propuso la “coexistencia pacífica entre capitalistas y comunistas”.

Los primeros pasos de Kennedy a nivel internacional fueron harto complicados, y parecía que podían echar abajo sus ideas de distensión bélica. Tres crisis se sucedieron en un breve espacio de tiempo, y la “coexistencia pacífica” se mostró casi inalcanzable.

La administración de Eisenhower había organizado junto a la CIA, el apoyo a una invasión a la isla de Cuba por parte de disidentes. Kennedy se encontró con este plan a su llegada a la Casa Blanca, y no pudo detenerlo. En abril de 1961 se llevó a cabo el intento de tomar Cuba, a las 72 horas la misión fracasó y Kennedy se negó a enviar ayuda aérea a los disidentes, la bahía de Cochinos quedaría para siempre como la gran victoria de Fidel Castro sobre el “imperialismo yankee”.

El mismo año de su llegada al poder, el joven presidente demócrata tuvo que hacer frente a la denominada “crisis de Berlín”. El éxodo masivo de ciudadanos comunistas a la zona occidental de Berlín provocó que Kruchev diese un ultimátum a las potencias de que abandonasen la ciudad, en caso contrario utilizaría la fuerza. Kennedy no duda y asegura que responderá a cualquier ataque. Ante la posibilidad de iniciarse una gran guerra, la URSS opta por cambiar de estrategia y en la madrugada del 13 al 14 de agosto comenzará la construcción del Muro de Berlín.

Finalmente, en octubre de 1962, se vivieron los 13 días más largos y tensos vividos durante la Guerra Fría. La flota estadounidense bloqueó la isla de Cuba después de descubrir en ella varias lanzaderas con cohetes soviéticos. Varios buques de la URSS avanzaban hacia la isla haciendo caso omiso a las amenazas de ser hundidos por la armada norteamericana. La guerra total estaba más cerca que nunca, pero entonces, Kennedy y Kruchev recordaron, o demostraron, sus palabras y negociaron.

Desde entonces, Kennedy comenzó a dar pasos hacia la paz. La URSS retiró sus misiles de cuba, mientras que EEUU hacía lo mismo en Turquía. La Casa Blanca y el Kremlin quedaron unidos por el teléfono rojo, símbolo de los avances hacia la “coexistencia pacífica” y la intención de evitar la “hecatombe nuclear”. Para ello, el presidente firmó el primer tratado que trataba de prohibir los experimentos nucleares y que sería base para la reducción del arsenal atómico.

Tras la Crisis de los misiles de Cuba se dejó ver el verdadero talante internacional de Kennedy pero, en aquel momento, Lee Harvey Oswal se cruzó en su camino, o eso dicen los informes oficiales.

Tras la muerte del presidente, el ala dura de la política americana volvió a tomar el mando. Los halcones del Pentágono y la Casa Blanca paralizan el proyecto iniciado por Kennedy y vuelven a calentar la Guerra Fría. El ejemplo más claro y gráfico se encuentra en Vietnam. Durante la breve presidencia del JFK se enviaron a la zona 14.000 soldados, que realizarían labores de “asesoramiento”. Aunque se produjeron las primeras bajas, Estados Unidos no había entrado aún en la guerra. Tras el asesinato en Dallas, el vicepresidente Jonhson juró como presidente, él completaría el mandado demócrata. Entre sus primeras decisiones estuvo el de la intervención militar en Vietnam.

Kennedy momentos antes de su asesinato

No es lugar, ni estamos en disposición, de plantear teorías conspiranoicas, o involucrar a unos u otros en la muerte de Kennedy. Antes de concluir, apuntar que poco después de la defunción del presidente, Nikita Kruchev fue apartado del poder en la URSS, la línea dura volvía también al bloque comunista.

Los movimientos en el tablero internacional de John Fizgeral Kennedy parecieron no ser del agrado de todos en aquel momento. La Guerra Fría mantenía al mundo en un tensión controlada que, según parece, no convenía romper. Quizá los que algunos consideraban como mejor para el orden mundial era lo primero, y para ello quizá era necesario asesinar a un presidente.

Continúa el camino...
Gino Bartali, el ciclista que salvó mil vidas y evitó una guerra
Miguel de Cervantes: honores al príncipe de las letras españolas
Hamlet
Hamlet: la valentía del ser o no ser
Graphiclassic: por el bien de la literatura

Deja un comentario

Este sitio emplea cookies propias y de terceros para mejorar su calidad. Si continúa navegando o utiliza el scroll de navegación vertical, aceptará implícitamente el uso de Cookies. Puede consultar más datos en nuestra Política de Cookies

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar