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Fiesta deshumanizada

Pablo Casado Muriel

La tragedia del Madrid Arena debe servir a la sociedad para darse cuenta del modelo de ocio que impera hoy en día entre los más jóvenes. Un modelo basado en la aglomeración y en el alcohol (por no hablar de otras sustancias igual de presentes), un modelo que incita a caer en el éxtasis por formar parte de una masa extasiada.

Fiestas como la del pasado Halloween son el perfecto ejemplo de la deshumanización de la juventud, que pasa a ser una ovejita más dentro de un rebaño multitudinario que acude presto a la voz de su pastor; un pastor que cuenta con numerosas vías de expansión para su mensaje, y tiene a su favor la presión grupal y el qué dirán: “¿cómo no vas a ir si vamos todos?” o “aunque seas menor fijo que pasas”.

Por supuesto que los peces gordos de la noche, los empresarios, se frotan las manos ante este panorama. Jóvenes aborregados que viven pendientes del próximo fin de semana, sin otra meta en la vida que la fiesta del sábado. Ante este panorama la manipulación es fácil de realizar. La avaricia desenfrenada hacen el resto.

No quiero decir que toda la juventud sea una masa descerebrada, ni que todo aquel que acude a una discoteca o a una de estas fiestas sea un zombi sin sentimientos ni inteligencia. Mi crítica se encamina a esa falta de trascendencia de la sociedad actual, a la sustitución del hombre por la masa, y al hombre que sólo en esa masa se siente a gusto.

Una cervecita con los amigos, una tarde en el cine, o una mañana visitando una exposición en el Museo del Prado pueden ser una alternativa de ocio que nos permita divertirnos y a la vez crecer como personas, ensanchar nuestras miras y saber apreciar cómo mucha gente aprovecha la deshumanización de la masa para amoldarla a su gusto y lucrarse de ello.

Quiero mandar mi pésame a los amigos y familiares de las chicas fallecidas, y mi oración por la recuperación de las que aún permanecen en el Hospital. Ojalá esta tragedia tenga su lado positivo y se convierta en un punto de inflexión para la juventud y para que las autoridades pongan el ojo en estos “tiburones de la noche” que tanto mal están haciendo en nosotros. 

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5 Responses

  1. En España hemos llegado al punto de tener que ver morir gente para que nos demos cuenta de que debemos hacer las cosas bien. Y ni eso, sé de jóvenes de mi residencia que esta noche salen de fiesta; olvidando lo ocurrido, si es que alguna vez tuvieron un ápice de sensibilidad y solidaridad para notar la desgracia que ha tenido lugar. Es aberrante.

  2. Antonio Miguel Jiménez

    La verdad es que es una lástima… Desde esta perspectiva no se si hemos cambiado tanto como algunos aseguran. Sólo queda la oración. Un saludo.

  3. Eso también es cierto. Muchos jóvenes han muerto estando de “fiesta” por la noche: peleas, drogas, alcohol… Aunque en este caso, el del Madrid Arena, ha trascendido más por las circunstancias. Esperemos que por lo menos la desgracia sirva para poner sobre aviso a padres, políticos y los propios jóvenes.

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