Home > Música > La mediación creativa

La mediación creativa

Jorge Padula Perkins


Como se establece en el título, el propósito de estas palabras es patentizar desde el conocimiento práctico, el rol de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en el quehacer de autores  y compositores de piezas musicales. No se abordará un marco teórico ni bibliográfico, sino se ofrecerá una perspectiva descriptiva y fáctica sobre la cuestión.

En orden a la vigencia y desarrollo de las Humanidades Digitales (1), incluidas en ellas las creaciones artísticas de toda índole, el objetivo de estas líneas es la exposición y caracterización pragmática del rol de las TIC en la creación de obras de música popular.

El trabajo creativo

La labor de autor y compositor es factible de ser asumida de distintas formas. Pueden crearse letra y música de manera simultánea, puede el músico imaginar una melodía para unos versos previamente escritos, puede el letrista crear poesía sobre la métrica la música hecha con anterioridad.

En todos los casos la forma más tradicional de creación ha sido, desde mucho tiempo atrás, el encuentro personal para el momento creativo. Músico y poeta en tiempo y espacio comunes buscando la convergencia artística de versos y sonidos.

El desarrollo tecnológico fue ofreciendo, en distintas y distantes etapas, herramientas para la mediatización del vínculo creativo.

La primera cronológicamente y en tal sentido ha sido la posibilidad de que el músico llevara consigo la letra escrita en un papel o la recibiera por correo postal (obviamente no existía entonces la capacidad inversa ni la devolución musical a distancia, salvo que el autor supiera leer partituras). Más tarde, con la masificación de la grabación de audios a través de la cinta magnetofónica, se tornó posible la iniciación del proceso desde la composición musical o la devolución del resultado en formato de audio. Finalmente la continuidad de la comunicación por medios tradicionales o un breve encuentro personal, permitía dar los toques finales de la labor.

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación

Esas mismas posibilidades de desdoblamiento del trabajo mediante el traslado de letra o música y posterior encuentro se han potenciado sustancialmente a través de las nuevas tecnologías de las comunicaciones e Internet (correo electrónico, redes sociales).

Entonces la mediatización de la comunicación creativa se magnifica y permite superar tiempos y distancias con facilidad. Autores y compositores que no se conocen personalmente, que viven a miles de kilómetros de distancia o que aun estando relativamente cercanos no pueden hacer coincidir sus tiempos disponibles para concretar encuentros personales, hallan en estas tecnologías a mediadores amigables y sumamente prácticos a la hora de adentrarse en el proceso de producción artística.

No es difícil imaginar los modos. El autor envía al compositor unos versos. Éste los recibe y, en base a su inspiración da forma a la música que los convierte en canción. Para ello habrá tenido total libertad o recibido sugerencias de género. Quizá el contenido mismo de la letra, por su temática o vocabulario, le sugiera un camino en tal sentido. Si la convergencia entre letra y música no presenta obstáculos devolverá al autor un archivo de audio con la música grabada o la pieza ya cantada reclamando su opinión. Si en la musicalización surgen algunas trabas solicitará al poeta determinadas modificaciones. De este modo llegarán a la culminación de la canción.

Si el comienzo es en sentido inverso, será el autor quien, escuchando la melodía deberá imaginar la letra adecuada en forma y medida. En este caso, el compositor puede haber pensado en un tema y provisto de ese dato al autor, o dejar el contenido a su libre albedrío. Terminado su trabajo, el escritor enviará un primer borrador de la letra al músico, quien asentirá, pedirá ajustes en la métrica, las sílabas o la acentuación si así lo considerara necesario, amén de dar su opinión sobre la temática (que también pudo haber sido convenida con anticipación). Hasta aquí basta con la utilización de correo electrónico o mensajes privados por Facebook, por citar dos de las formas más accesibles.

Pero allí no se agotan las posibilidades de interacción mediatizada, por supuesto. Puede intervenir en el proceso la telefonía tradicional y, más aún, las comunicaciones audiovisuales en tiempo real como el ampliamente difundido Skype o similares.

Así entonces, en mayor o menor tiempo, con unas u otras tecnologías, el proceso se cumplirá hasta llegar al objetivo, a través de las TIC. En cualquiera de los casos la interpretación con voz dependerá de que alguno de ellos cante o de la intervención artística de un tercero.

Los intérpretes

En esta instancia, también las tecnologías cumplen un rol importante ya que en muchos casos los compositores graban pistas que, siempre a la distancia, envían a los cantantes para  que graben sobre ellas su voz (e inclusive algún otro instrumento). Obviamente, también puede vehiculizarse con facilidad la partitura escrita o cualquier otro tipo de notación musical.

Las posibilidades de comunicación entre autor y/o compositor e intérpretes tendrán formas semejantes a las ya descriptas, amén de la libertad de la que estos últimos deben gozar para formular su arte desde una perspectiva personal y también creativa.

La protección del derecho de autor

Vale mencionar que, más allá de los mecanismos legales de registro de obras y de las respectivas sociedades de autores y compositores que en cada país representan a tales creadores, Internet también ofrece modernas formas de protección de los derechos de autor.

A modo de ejemplo valga mencionar sitios como Safe Creative, Creative Commons o Músicas Registradas. Con distintas características y formas de funcionamiento, este tipo de espacios resulta apto para la protección de los derechos morales, aunque no así para los económicos, que son materia exclusiva de las sociedades de autores y compositores que no solamente resguardan derechos sino también actúan como entes recaudadores.

La difusión

Finalmente y dentro del contexto que nos ocupa, cabe referirnos de manera sucinta a las amplias posibilidades de difusión de obras musicales que Internet ofrece.

Espacios tales como Youtube (video), Reverbnation (audio) son paradigmáticos entre muchos otros aptos para la difusión de material audiovisual y de sonido.

Como es sabido, las piezas alojadas en esos sitios pueden luego ser compartidas y reproducidas (mediante enlace o inserción) en blogs, medios periodísticos y redes sociales como Facebook (que también puede alojar videos de manera directa), Twitter o Google +, entre otras.

Otra alternativa para la difusión de composiciones musicales es la de la generación de códigos QR, del inglés Quick Response (código de respuesta rápida), que es un módulo para almacenar información en una matriz de puntos o en un código de barras bidimensional. Ello permite la lectura (y consecuente acceso directo) a través de teléfonos celulares.

Palabras finales

Como puede advertirse a través de esta breve y empírica presentación, en el campo de las Humanidades Digitales, la creación de autores y compositores de música y su socialización a través de los intérpretes (como así también de la difusión de letras y partituras) forma parte de una realidad cotidiana y fácilmente apreciable en las redes sociales.

No está demás decir que las canciones, la música popular, es emergente y transporte de culturas en sus más diversas manifestaciones, que van desde la significatividad del género musical (o su ruptura, creación o recreación), hasta los contenidos emocionales, sociales, históricos, psicológicos, geográficos y de otro tipo que estuvieran tácita o explícitamente incluidos en las letras.

Aquí ofrecemos tres de nuestras experiencias personales en materia de creación e interpretación de piezas musicales mediatizadas a través de las TIC.

“Engarzados”

engarzados-por-araceli-collazoEste es el nombre de un tema melódico en cuya creación e interpretación hemos participado personas de tres países americanos. La letra es de mi autoría (Jorge Padula Perkins, Argentina). La música ha sido compuesta por el artista brasileño Ataides Côrtes y una de sus versiones fue interpretada por la cantante mexicana Araceli Collazo (sobre pista original del propio Côrtes).

La misma pista original fue utilizada posteriormente para la realización de una versión a dúo de los venezolanos Mabel y Dany: https://youtu.be/g0n-RO8HD2c

“Añoranza de amor en tango”

Aquí interviene también letra de mi autoría, mientras que la composición musical es del artista boliviano Rodrigo Uriarte Stottuth (radicado en Alemania) y la interpretación de la venezolana Mabel Idrogo, grabada en Caracas, sobre pista original de Rodrigo U. Stottuth.

Esta pieza ha sido formalmente estrenada a través de distintas redes sociales, en forma coordinada y simultánea. Versión original en Youtube: https://youtu.be/RbWo-NeRtV4

Asimismo, ha dado lugar (cosa que se ha repetido en con otras canciones de mi autoría) a la traducción literaria por parte de la poeta y traductora estadounidense M. Jane Roberts, quien por propia iniciativa y gusto personal nos honra con su labor, también mediatizada por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, que hace posible el acceso a los contenidos textuales a públicos de habla inglesa. Video con audio original y traducción sobreimpresa en imágenes:  https://youtu.be/f4HjWvaLkN8

También en torno de este tango se produjo la intervención audiovisual del español Luis de Avilés, quien incluyó como leitmotiv de una de sus realizaciones a “Añoranza de amor en tango”. Video de Luis de Avilés en Youtube:  https://youtu.be/J6d9EjOYB1w

Vale resumir entonces que “Añoranza de amor en tango” ha tenido intervenciones creativas y artísticas de personas de cinco países (Argentina, Bolivia, Venezuela, Estados Unidos de América y España), con participación desde cada uno de ellos (excepto Bolivia dado que el compositor de esa nacionalidad reside en Alemania).

“No me jures amor”

no-me-jures-amor-padula-perkins-y-cobas-por-fatima-scialdoneSiempre con letra de mi autoría, se trata de una canción compuesta (y también interpretada) por Gerardo Cobas. En este caso, si bien han existido comunicaciones vía correo electrónico, el proceso creativo también incluyó reuniones cara a cara.

No obstante ello, las TIC han jugado un rol preponderante en la intercomunicación con intérpretes de distintos lugares del mundo. A través de correo electrónico hemos interactuado con artistas, a quienes invitamos a versionar la pieza o que nos solicitaran habilitación para hacerlo. Cantantes de México, Corea del Sur, Italia, Perú, Puerto Rico, Argentina, Francia y Brasil, entre otros lugares, han recibido la partitura de “No me jures amor” y realizado sus versiones, cada uno con sus rasgos particulares y distintivos.

También ha sido traducida, en forma literaria, por M. Jane Roberts.

Ver publicación en Niume

Ver lista de reproducción con distintas versiones de profesionales y aficionados en Youtube

(1) “ArtyHum”, revista digital de Artes y Humanidades, monográfico “La realidad de las humanidades digitales en España y América Latina”. Nº 1, noviembre de 2015. https://artyhum.com/descargas/monograficos/MONOGR%C3%81FICO%20HD.pdf

Continúa el camino...
Silvio: te daré otra canción
Una década sombría
Los 80
Born to Run

Deja un comentario

Este sitio emplea cookies propias y de terceros para mejorar su calidad. Si continúa navegando o utiliza el scroll de navegación vertical, aceptará implícitamente el uso de Cookies. Puede consultar más datos en nuestra Política de Cookies

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar