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Live At Birdland II

Esta tarde estuve empapándome de algo de jazz actual o, por lo menos, con lo que yo pensaba que era jazz de actualidad (una propuesta nueva y original o seguidora de tendencias innovadoras ya creadas). Yo no sé si los seguidores de Mehldau se escandalizarán por lo que voy a escribir aquí, pero todo esto de Live At Birldland me suena, y no precisamente por la coincidencia nominal con el de Coltrane, sino por la música.

Seré franco y directo, y pido disculpas de nuevo si peco de atrevimiento: me he quedado igual. Aun desconozco las intenciones que tendrá Mehldau, pero a mí la parafernalia que se ha montado me perece absoluta y rotundamente incoherente. Ni siquiera en lo formal me ha sorprendido. Todo eso ya se dijo, suena a manido. Un refrito que no es actual, ni original, ni novedoso, ni creado, el cual no me ha hecho perder la hora y cuarto de indiferencia que ha durado (con cascos y cara de empanadilla incluidos) sólo porque al menos me sirve para prevenirles de la herejía.

Tampoco consigo comprender el motivo de lanzar una producción discográfica para no aportar nada. Lo considero un engaño, un atentado contra la inteligencia del oyente. Ni siquiera la reaparición de los clásicos resulta acertada, y miren que es complicado estropear temas como Solar, una auténtica obra maestra del estándar (¿qué diría el maestro de usted, Motian?). El discurso musical de Mehldau y compañía resulta tan inconexo que podría haber cambiado el título y hasta habría disimulado la farsa.

Mucho ha llovido para Konitz, Mehladu, Haden y Motian desde que se unieron para Blue Note; más bien tronado. Y de la tormenta se salva, si acaso, I Fall In Love Too Easily, al que hay que concederle, por la inclusión del ambiente blues y cierta rítmica swing, además de por la atrevida digresión final y la indudable pericia técnica de los ejecutantes, el salvavidas.

Algunos críticos han llegado a denominar la música de Mehldau como ascética. Permitan que les corrija con el calificativo de mística. Metafóricamente.

Les dejo con otras visiones críticas más benevolentes antes de abordar Live At Birdland (Spotify): Jazz Reviews, The Guardian.

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7 Responses

  1. MR

    “con cascos y cara de empanadilla incluidos”

    Te has quedado a gusto… Se agradece, personalmente echaba en falta un poco más de crítica negativa.

    1. Sí, la verdad es que hacía tiempo que no… tal vez porque en mi día a día me paso cada instante juzgando. Esta semana, para contrarrestar mi atrevimiento, dará para una crítica muy positiva con “Warlock” de Oakley Hall, pero la semana que viene prometo volver espada en mano para impartir de nuevo justicia.

  2. Pues ahora llega aqui el defensor de Mehldau reponer su honor jaja. Ese disco tampoco es uno de los que más me gusta pero este concierto es impresionante: http://www.youtube.com/watch?v=A6CMhil9tYs Te recomendo que escuches antes las dos canciones que arregla (Massive Attack – Teardrop y Jeff Buckley – Dream Brother). En otro registo pero tambien genial te recomiendo que escuches esta: http://www.youtube.com/watch?v=N4IFtgATxK0 (Aqui es donde te he dicho que me recuerda bastante a Glenn Gould!

  3. Le he estado dando vueltas a ambos vídeos este fin de semana y definitivamente, creo que desisto de Mehldau. He de reconocer, como opinión personal, que el tipo de jazz que hace no está entre mis preferencias; pero es que tampoco llego a comprender lo que quiere comunicar.

    El concierto Jazz á Vienne es casi en su totalidad temas y desarrollo en variaciones… no he aguantado ni 6 minutos con cada obra. Y en cuanto a “All The Things You Are”, no se identifica por donde anda metido el clásico; seguramente sea yo el culpable, que no le encuentro el significado a su música. Me quedo, para esta última, con The Oscar Peterson Trio: http://goo.gl/ssiZB

    Lo que sí he percibido claramente es que Mehldau con lo los años se va proteinizando.

  4. Cuanto a los dos temas que te he enviado del concierto del festival Jazz à Vienne, creo que el gran mérito se encuentra en la reproducción de la intensidad emocional de las canciones en que se basa. En Teardrop, Mehldau ha consiguido, solamente con el piano, atingir la misma paleta de sonoridades lograda por los Massive Attack con multiples instrumentos y medios electrónicos. Es una canción con trazos de belleza muy próprios y que Mehldau muy bien los ha transpuesto. De tal forma que un aficcionado de la primera banda consigue sentir el mismo animo con su versión. Cuanto a Dream Brother, creo que Mehldau lo ha logrado todavía más. Esa canción de Jeff Buckley (una de mis preferidas) contiene una carga emocional y una intensidad que ún creé facilmente que se puede deber solamente a la unicidad y belleza de la voz de Buckley. Que sin ese elemento no seria posible hacer algo tan bello. Mehldau, magicamente, muestra que no. Con la línea melódica simples que hace con la mano derecha reproduz algo semejante a lo que Buckley haz con su voz, pero en vez de incidir sobre el timbre (el del piano es el del piano y punto), decide enfocar en el tiempo y rellenamiento de espacios vacios. Cuanto a la suciedad y furia que Buckley suele incluyer en sus canciones, Mehldau la transpone con sus improvisaciones algo atonales pero inteligibles. El resultado es, en mi opinión, algo surpredente. Con un cambio imenso en la música sigue pasando la misma intensidad y emoción. Finalmente, me quedo sorprendido que no hayas apreciado la polifonia con la cual ejecuta All the things that you are. Es un inicio surprendente y evocatorio de mas las elaboradas obras de Bach para el cravo, aunque transpuestas para una realidad musical muy distinta – el Jazz. Pero bueno, no podemos estar de acuerdo en todo, y es el na diversidad de opiniones que se encuentra la gran riqueza de la crítica artística.

    1. Reconozco la riqueza emocional de la música de Mehldau, en eso debo estar de acuerdo contigo Joao; y no puedo contradecir nada de lo que dices porque tienes toda la razón. Simplemente, como indicas, es la opinión que tengo del género de jazz que ejecuta Mehldau. Es cuestión de gusto en este caso, por lo que por supuesto, me ajusto a todo lo que has argumentado y te agradezco el comentario porque así he conseguido ver lo que los seguidores de Mehldau apreciáis en su música.

      Por último, con no comprender el discurso me refería no tanto a extraer la frase melódica e identificarla con la armonía y su contrapunto, sino a que no llego a dilucidar el verdadero sentido de la frase, que camine realmente hacia un punto de inflexión. Pero como ya digo, seguramente es culpa mía, pues he de admitir que no he escuchado tanto como tú a Mehldau. Seguiré haciéndolo, puede que tal vez oyéndolo más y siguiendo las recomendaciones que me das logre entenderlo. ¡Gracias Joao!

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