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Un poeta para salvarlos a todos

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Las ranas 5Obra: Las Ranas

Dirección: Juan Dolores Caballero

Traducción: José García López

Reparto: Beth (Narradora y rana), Miriam Díaz-Aroca (Jantias), Pepe Viyuela (Baco), Carles Moreu (Hércules y Éaco), Susana Hernández (Muerta y Plátana), Alfonso Rodríguez (Caronte y Eurípides) y Selu Nieto (Esquilo).

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Juan González Laborda


 

 

El siglo de Pericles (siglo V a.C.) ya llega a su fin. El esplendor de la ciudad de Atenas se evapora con la crisis de la polis que a su vez conlleva una bajada deplorable en la calidad de su teatro. Muertos ya los grandes cómicos y dramaturgos, nadie podrá resucitar al pueblo de su somnolencia ante los políticos corruptos, pues los maestros enseñan a los niños pero solo el arte de los mejores poetas puede guiar a los jóvenes contra los tiranos. Por lo que Baco, dios del vino y el teatro, decide emprender un viaje al Hades para traerse a Eurípides desde el inframundo, para ello se sirve de la ayuda de un esclavo, Jantias, y los consejos de Hércules.

Junto al escenario hay una banda de música, la narradora es Beth, concursante de Operación Triunfo en alguna de sus ediciones. ¿He dicho narradora? Narra cantando la obra como si de un musical caribeño se tratase, primer error de la obra en el ya conocido intento por modernizar clásicos que son estropeados por el afán de hacer algo innovador. Pero lejos de conseguirlo, deteriora la trama e insulta al espectador.

Pepe Viyuela interpreta a Baco con la gracia que siempre le ha caracterizado, reivindicando su papel principal en la escena. Junto a él, Miriam Díaz-Aroca hace del esclavo Jantias, con un actuación más que notable, fue la que más carcajadas arrancó del el público. Una sorpresa es la aparición de Carles Moreu representando a un Hércules afeminado que aconseja a Baco en su viaje hacia el submundo. Haciendo de Caronte y de Eurípides, nos encontramos a Alfonso Rodríguez que supo mantener el tipo cuando hubo problemas de sonido con su micrófono. Y para terminar con el elenco, Selu Nieto demuestra el desparpajo de quien tiene tablas en esto al meterse en la piel de Esquilo. No cabe mencionar la dirección porque no es de buen gusto hacer más sangre.

La obra comienza mal, muy mal aunque el ritmo de la obra  va in crescendo. La musicalidad estridente no pega ni con cola. La pareja que hacen Pepe y Miriam consigue olvidar a ratos que entre acto y acto hay música de verbena. Se echa de menos un narrador que recite pero hay una batalla de gallos final entre poetas que sacia la sed del clásico aunque los versos recitados son relevados a un capítulo más cómico, lógico en una comedia pero disgusta la ausencia de narrador. El público aclamó el final como si de una gran obra se tratase demostrando una y otra vez que el Teatro Romano de Mérida ayuda bastante. Y el público es muy poco exigente. Sobraron aplausos al final, pero la audiencia es el verdadero tribunal. En mi opinión, hay que currárselo más para poder actuar en semejante santuario. ¿Qué pensaría el verdadero Baco?

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1 Response

  1. Doña Inés

    Mis amigos y yo presenciamos esa infamia el jueves por la noche y estamos completamente de acuerdo con tu artículo. Vergüenza me dan críticas como la de El Mundo, por ejemplo, con afirmaciones como: “Pero esta versión del texto de Aristófanes (‘Las Ranas’) dejó un mensaje mucho más profundo que los típicos ‘gags’ o chistes fáciles de cualquier representación humorística veraniega”. O sea, los anacrónicos y pueriles “caca, culo, pedo, pis” y “que te pego leche” son superdivertidos y dignos del mayor arte de ingenio que se puede esperar en el gran Festival de Teatro Clásico de Mérida. Otra más de El Mundo: “El espectador disfrutó de una obra que por momentos se convierte en un musical de la mano de la cantante Beth, que canta, baila, narra y acompaña a los protagonista durante toda la pieza, tratando de aclarar un enredo trufado de mitología burlesca” . Lo único que puedo decir con respecto a estos loores es que o no vieron la obra y por ende la prescindible y pésima actuación de Beth o los intereses creados en torno a esta son mayores que el insulto que supuso para todos aquellos que pagamos una entrada para ver esta basura. Como bien dices, no es de buen gusto hacer más sangre pero te invito a que le eches un vistazo también a la crítica del ABC, no menos inverosímil y cobista que la de El Mundo.

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