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La excusa de siempre

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"Periodismo narrativo" - Roberto Herrscher

Título: Periodismo narrativo, cómo contar la realidad con las armas de la literatura

Autor: Roberto Herrscher

Editorial: Universidad de Barcelona

Páginas: 336

Precio: 25€

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Fernando Bonete Vizcaino
@ferbovi


El bálsamo de fierabrás de los periodistas de hoy. La cura de todos los males del oficio. El elixir de la crisis del negocio de la información. La excusa perfecta de todos los días. La excusa de siempre: “no hay tiempo para eso”.

“Para eso”… Para ir más allá de los datos, para contar más que las cifras, para conocer el porqué, para hacer disfrutar al lector, para ser originales, para dar un mínimo de sentido a la realidad (o por lo menos dárselo a la profesión periodística). Para todo eso, y para todo lo demás que exija un esfuerzo: “no hay tiempo”.

Es algo así como que el cirujano no tenga tiempo de cerrar la incisión, que el abogado no tenga tiempo de repasar la jurisprudencia, que el arquitecto no tenga tiempo de comprobar la funcionalidad de su construcción, que el químico no tenga tiempo de investigar, o que el profesor no tenga tiempo de prepararse una clase decente sin “PowerPoint” (esta última está también a la orden del día y merecería un artículo en exclusiva). Si una profesión no cumple con su finalidad última, esa profesión no tiene ningún sentido y está abocada a desaparecer.

Y de ahí que el periodismo esté en crisis. Mucho más que su modelo de negocio (o precisamente porque no hace lo que le corresponde hacer, el negocio se hunde). El periodismo no cumple con su misión principal, que es la de remitir, en cada una de sus palabras a lo universal, entiéndase, al conocimiento: la historia, la literatura, el arte y el pensamiento.

No concibo cómo un verdadero periodista puede conformarse con copiar y pegar desde una nota de prensa sin al menos entender hasta la última coma del titular. Pero comprendo todavía menos que haciéndoselo notar, y aun reconociendo su falta, se sirva de nuevo de la panacea de siempre: “no hay tiempo para eso”.

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La gran mayoría olvida que uno de los primeros y mejores ejemplos de periodismo narrativo de la historia, y uno de los grandes clásicos a través de los cuales se aprende o debería aprenderse el periodismo se escribió en tan solo 24 horas. Me refiero a Nicholas Tomalin y su “El general sale a exterminar a Charlie Cong”. ¿De qué modo un texto de tamaña calidad y no corta extensión pudo ser escrito en tan poco tiempo? Por supuesto, Tomalin no es cualquier periodista, pero lo que determinó su éxito fue algo muy distinto a sus cualidades innatas. Nuestro periodista pasó meses enteros en Vietnam, entre las filas de soldados y en los poblados locales, previos a la redacción del escrito sobre el general Hollingsworth y su “Misión exterminio”. Fue, vio y escribió. Comprendió y luego hizo comprender.

…los escritores de artículos diarios podrían lograr cosas parecidas mucho más a menudo, estoy convencido, si se les ejercitase y animase a hacerlo así. Jimmy Breslin lo conseguía con regularidad. No muchos periodistas tienen el talento o las agallas de Tomalin y Breslin. Pero hay un problema peor: no hay muchos directores de periódico que quieran enterarse siquiera de que tal cosa es factible. Tom Wolfe en El Nuevo Periodismo 

El periodista que se enfrenta a la guerra de la actualidad cotidiana, menos mortífera que la bélica de Tomalin, pero igual de exigente, debe primero conocer y comprender. Pasar meses enteros entre líneas de libros y bibliotecas locales. Luego vendrá el periodismo, pero de momento, que por cada línea escrita se hayan leído diez.

Uno de estos libros es Periodismo narrativo, cómo contar la realidad con las armas de la literatura. Con este combativo título (el oficio lo es), Roberto Herrscher ofrece las claves para recuperar la verdadera emoción de contar historias y el compromiso que encierra cada palabra que escribimos. Las nociones básicas que conforman el buen periodismo y su discurso próximo a la literatura, en combinación con breves referencias a la historia de la no ficción, son los métodos del autor para acercarnos a las grandes figuras de la profesión y la explotación literaria que lograron para los géneros periodísticos que cultivaron.

Roberto Herrscher Rovira

Las entrevistas de Studs Terkel, Lawrence Grobel y Oriana Fallaci; los perfiles de Talese, Mitchell, Josep Pla y Tomás Eloy Martínez; la investigación de Orwell, Wallraff, Tim O’Brien y Guillermoprieto; las batallas contra el sistema de Woodward y Berstein, Hersh y Walsh; la narrativa de no ficción de Hersey, Capote, García Márquez y Javier Cercas. También hay espacio entre sus páginas, dos capítulos en exclusiva, para Ryszard Kapuscinski. No es para menos. Al margen de la influencia del internacional polaco sobre la enseñanza del periodismo de hoy, Herrscher conoció al reportero en persona durante las sesiones recibidas en la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) de Colombia, una institución de referencia internacional indiscutible que hoy acoge al propio Herrscher como Maestro, si bien nuestro autor comparte docencia con la dirección del máster en Periodismo BCN_NY. Encontraremos un apartado al final de esta sección dedicado a la polémica suscitada por la biografía de Domoslawski Kapuscinski non-fiction más que interesante por ser una de las primeras reacciones en libro sobre la publicación, aunque se respire la fascinación de Herrscher por Kapu.

En cualquier caso, todos son clásicos del periodismo de variada procedencia y época, obligadísimos para estudiantes de la información e imprescindibles modelos de la profesión. De todos ellos Herrscher nos trae una enseñanza tras desmenuzar su particular estilo, además de varios títulos que un universitario del periodismo no ha de dejar de leer durante la carrera. Nuevos libros que añadir a la lista y devorar antes de ponerse a escribir.

La reedición de esta obra por parte de la Universidad de Barcelona no podía ser más oportuna habida cuenta del momento en el que se encuentra la profesión informativa. No es que las cinco Ws hayan muerto, pero “entrar en el terreno del periodismo narrativo es llevar cada una de estas preguntas hasta sus últimas consecuencias”. ¿No hay tiempo para eso? Entonces no se está preparado ni para el periodismo ni para la vida.

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1 Response

  1. Apreciado Fernando Bonete: acabo de dar con este comentario y me ha alegrado mucho. Obviamente, sería un mentiroso si dijera que no me gusta el elogio, pero me alegra más la lectura incisiva, reposada y desde una gran cultura. Los libros son como botellas tiradas al mar y es una felicidad saber que llegó a tan buen puerto. También me has pillado en mi inmoderada simpatía por Kapuscinski. Me gustó también entrar en el blog. Lo seguiré. ¡Te felicito! Te envío un abrazo y si estás en Barcelona, me gustaría que nos tomáramos un café. Roberto

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