Home > Historia > La Orden del Temple

La Orden del Temple

Antonio Miguel Jiménez Serrano

A lo largo de la Historia, de esta historia nuestra que tantos motivos nos da para ver la libertad y genialidad del hombre a la vez que su despotismo y poder de destrucción, han ido surgiendo en el ámbito de la guerra, trayendo a la memoria esas famosísimas palabras de Heráclito sobre la misma, quien dice que ¨es la madre de todo¨, ciertos conjuntos singulares de hombres que han destacado en dicho campo, en el de la batalla, en todas las épocas, en todos los lugares. Recordemos a tantos y tantos grupos de milites que se forjaron un merecido nombre en la Historia, algunas veces pertenecientes a una etnia o pueblo, como los honderos baleares o la caballería númida, otras a una gran potencia o imperio, como los hetairoi de Alejandro o la guardia del pretorio romana, y, en otras ocasiones, seguidores de una religión o deidad, como pudieran ser los muyaidines musulmanes o los Caballeros Templarios, siendo éstos últimos los que nos interesan especialmente.

Debemos entender que la Edad Media fue una época, no de oscuro fanatismo religioso, como muchos afirman, sino un tiempo en el que la espiritualidad del hombre primó sobre los demás ámbitos de la vida. Es, además, el tiempo de la caballería, nacida en torno a los siglos X y XI en Occidente. Es por ello que, en el siglo XII, al unirse esos dos factores, surgen las órdenes militares. La primera de ellas, fundamentada en la base espiritual de la reforma cisterciense, fue la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, como se la conoció en un primer momento, fundada en 1118 por el noble francés Hugo de Payns tras la Primera Cruzada, al acordar con otros compañeros alargar su voto de cruzado y prolongar indefinidamente su estancia en los Santos Lugares para la defensa de los peregrinos que hasta allí llegaban.

Cruz templaria

Nueve caballeros ¨francos¨, como eran conocidos los cruzados en Tierra Santa, pidieron al rey latino de Jerusalén, Balduino I, una estancia en la que poder habitar y reunirse. Les entregó una zona del palacio que se encontraba en el lugar donde antaño se levantara el templo de Salomón, y entonces la mezquita de Al-Aqsa, por lo que más tarde se les conocería como Caballeros del Templo de Jerusalén, los Caballeros Templarios. De esta manera, y viviendo de forma pobre en comunidad, los nueve compañeros llevaron a cabo la tarea para la que se habían quedado en Oriente: defender los caminos y a los peregrinos. Por otra parte, en cuanto a la espiritualidad se refiere, seguían reglas o normas inspiradas en el Císter, de dura observancia.

A los pocos años, en torno a una década, la nueva orden fue legitimada como tal en el Concilio de Troyes. Además, se redactó una regla oficial del Temple, naciendo la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo. Su ayuda en Tierra Santa fue inestimable en cuanto a los peregrinos se refiere (a todos los peregrinos). Más adelante, y con el paulatino y constante crecimiento de la Orden, los campos, competencias y tareas de los Templarios se vieron multiplicadas.

Cabe hacer aquí algunas consideraciones. En primer lugar, ciertos intercambios epistolares entre Hugo (Maestre de la Orden) y el abad de Claraval, Bernardo, donde el primero pide ayuda y consejo espiritual al santo con respecto a herir y matar al enemigo, dejándonos leer entre líneas que no era el ejercicio de las armas el que más pesaba en la Orden del Temple, sino el espiritual. Al mismo tiempo, y con relación a lo anterior, la labor de los Caballeros Templarios se ve hoy absolutamente desde el punto de vista bélico, los Templarios como fanáticos religiosos, pero lo cierto es que los Templarios sólo  tenían esa función en zonas expuestas, es decir, de peligro: Tierra Santa y España, donde encontramos sus castillos y sitios fortificados.

Orden de los Pobres Caballeros de Cristo

En el resto de Europa encontramos, únicamente, encomiendas donde se trabajaba la tierra, se criaban animales y se oraba. Lugares que enriquecían el territorio generando vida, cultura y espiritualidad. Importante señalar, además, que no todos los miembros de la Orden eran Caballeros o freires, también había sargentos y hombres de armas que vestían distinto y seguían reglas más laxas. Aunque esta fuera la idea, la práctica general del Temple, podríamos nombrar ejemplos de hechos o personajes funestos que, como en toda instancia y época, desmejoran la visión de los Templarios.

En cuanto al aspecto militar hay que destacar la férrea disciplina templaria. Los Caballeros, ensalzados en las crónicas musulmanas, en las que aparecen como piadosos y honorables enemigos, son descritos con una valentía, destreza y aplomo inauditos. En el combate avanzaban como acostumbraba la caballería de la época, en línea cerrada o en cuña, para cargar y destrozar al enemigo. Así, por su relación cotidiana con la muerte, los Templarios (freires) acostumbraban a tener una calavera en sus celdas, bajo la cruz, un símbolo que hacía referencia a la familiarización de éstos con la muerte, por ello dice así san Bernardo en su obra ¨Elogio a la Nueva Milicia Templaria¨: con gran seguridad matan, pero con mayor seguridad aún mueren

La caballería templaria carga contra el enemigo muslim

Continúa el camino...
Cartas desde la Revolución Bolchevique. Epístolas y recuerdos de Jacques Sadoul
Atrapados en la revolución rusa
Marxismo y cristianismo
100 preguntas sobre el hinduismo

4 Responses

  1. Sencillamente, sorprendente. Sorprendente por lo mucho que se aprende con cada entrada, por lo bien escrita que está cada una de ellas y, especialmente, por la pasión por la Historia que destila cada una de sus líneas. ¡De diez!

Deja un comentario

Este sitio emplea cookies propias y de terceros para mejorar su calidad. Si continúa navegando o utiliza el scroll de navegación vertical, aceptará implícitamente el uso de Cookies. Puede consultar más datos en nuestra Política de Cookies

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar