Esperando

Andrea Reyes de Prado
@AudreyRdP

Era extraño.

Frente a la puerta de llegadas reinaba un silencio estridente. Aquellas personas no parecían estar a escasos minutos de reencontrarse con otras personas. Simplemente, estaban ahí.

Día tras día, las terminales se llenan de almas expectantes que vagan por los pasillos. Un par de suspiros, tres o cuatro comentarios superficiales y una decena de miradas furtivas.

Aquellas personas no parecían estar a escasos minutos de reencontrarse con otras personas. Simplemente, esperaban. Pero, ¿a quién?

Quizás no esperaban a alguien. Quizás, simplemente, esperan algo.

Manos escondidas en los bolsillos, paseos desorientados y una mezcla entre vacío y esperanza en los ojos. Como si anhelasen que algo ocurriera y cambiase sus vidas.

¿Y si realmente fuera así?

Nunca colmados, siempre ansiosos. Nunca satisfechos, siempre en busca de algo más. En busca del siguiente nivel, en busca de aquello que llene lo que se ha quedado vacío. En busca de aquello que, de alguna manera, dé sentido a la vida.

Fernando pensó que las bicicletas son para el verano. Samuel dijo que estamos esperando a Godot.

Y allí, al fondo del pasillo, bajo una degradación de colores, la puerta de llegadas seguía cerrada.

Este sitio emplea cookies propias y de terceros para mejorar su calidad. Si continúa navegando o utiliza el scroll de navegación vertical, aceptará implícitamente el uso de Cookies. Puede consultar más datos en nuestra Política de Cookies

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar