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La irresponsabilidad de no leer a Jordi Amat

Ficha técnica

Título: La conjura de los irresponsables

Autor: Jordi Amat

Editorial: Anagrama

Año: 2017

Páginas: 112

Precio: 7,90 €

 

 

 

 

 

 

 

Guillem González
@demimerio


¿Quién es Jordi Amat? Esta pregunta tan simple tiene al menos dos respuestas, que dependen del idioma en el que se haya formulado la pregunta.

Según Google y la Wikipedia en español, es un futbolista. Concretamente, Jordi Amat es un defensa central del Real Betis nacido en Canet de Mar en 1992, está cedido por el Swansea City y debutó en la selección española sub-18 en 2010. No obstante, si nos atrevemos a buscar su nombre y apellido en el universo paralelo de Google y la Wikipedia en catalán, descubriremos que existen otros Jordi Amat. Uno de ellos es de Barcelona y lleva gafas, probablemente para diferenciarse de su homónimo deportista, es crítico literario y filólogo de formación pero también un reconocido biógrafo e historiador. Este Jordi Amat es el autor de La confabulació dels irresponsables (2017), ensayo que, por suerte, Anagrama ha publicado también en español (traducción de Isabel Obiols).

Jordi Amat
Jordi Amat (fuente: La Vanguardia).

Sin embargo, yo descubrí al segundo Jordi Amat con El llarg procés (2014), un ensayo que todavía no se ha traducido al castellano, por desgracia. Su lectura resultó un malentendido muy agradable: yo esperaba, partiendo del título, que me ayudara a comprender el Procés, pero según iba pasando páginas me di cuenta de que aquello era otra cosa. El llarg procés analizaba otro proceso: la evolución del nacionalismo catalán desde la Guerra Civil hasta el pujolismo, es decir, el catalanismo conservador y pactista de Jordi Pujol. El subtítulo del ensayo de Amat —Cultura i política a la Catalunya contemporània (1937-2014)— era más aclarador que el título, ya que el texto tejía las redes de relaciones entre intelectuales, política e ideología en Cataluña, pero también era engañoso, porque la cronología prometida no se cumplía: en realidad, el impecable análisis de Amat terminaba en los años ochenta, en pleno pujolismo. ¿Qué pasaba después? ¿Cómo se engarzaba la era de Pujol con la época de Mas y Puigdemont?

La crónica de La conjura de los irresponsables empieza diez años después del fin de El llarg procés: en los últimos años de Pujol y la llegada del Tripartito de Pasqual Maragall. Ambos libros parten de la misma voluntad de comprender, más que de posicionarse, fin que las dos obras alcanzan, en mi opinión. Pero El llarg procés es un sesudo análisis de casi 400 páginas, mientras que La conjura tiene apenas 100. De hecho, Amat la define como un «panfleto», porque es una obra breve y urgente, pero su tono no es para nada incendiario, agresivo o difamatorio, como mucho lo calificaría de severo; más bien, yo definiría La conjura como una crónica de los hitos del Procés apuntalada en una reflexión ensayística, sobre todo política y cultural.

Las primeras páginas de La conjura, disponibles en línea en CTXT, nos muestran cuál es la tesis principal del panfleto de Amat y cómo es su estilo:

«El objetivo principal de este panfleto es repensar un tópico. De una manera acrítica se ha asumido que la sentencia del Tribunal Constitucional contra el Estatuto de Autonomía fue el punto de inflexión que hizo mutar políticamente la corriente central de la ciudadanía de Cataluña. Una mutación que ha puesto en crisis el sistema político catalán y la estabilidad institucional española. Más que una verdad, es un tópico. O es una verdad parcial y, como así lo es, hay que afirmar que es una verdad interesada. La honestidad obliga a repensarla».

La repetición del verbo repensar es sintomática de lo que Amat se propone hacer: deconstruir el discurso independentista. Y sobre todo pone en duda su pilar principal, el recorte del Estatuto, que según el relato procesista serviría de engarce entre el pujolismo y el soberanismo. Amat no le resta importancia a la decisión que tomó el Tribunal Constitucional, simplemente dota de complejidad, matices y grises a una narración un tanto simplista y teleológica.

Jordi Amat
Ilustración de Luis Grañena.

Como buen filólogo, Amat cuida mucho su estilo, bastante literario, según se puede ver en el fragmento anterior. Así, su sintaxis oscila entre la sugerente complejidad y el laconismo lapidario, pero alejándose de los excesos de El llarg procés (cuya prosa me parece demasiado barroca para un ensayo histórico). Por otro lado, Amat no duda en sintetizar sus ideas en metáforas atrevidas, inteligentes y prácticas: el «punto ciego» define la ambigüedad interpretativa de la Constitución y la «OPA a todo el catalanismo» explica cuál era el objetivo de Artur Mas cuando convirtió su partido al independentismo.

Sin embargo, el mayor acierto estilístico de Amat es la oportuna elección de imágenes, momentos o personajes para simbolizar un pensamiento o un hito de su discurso; si entendemos La conjura de los irresponsables como una biografía del Procés, Amat logra destilar a la perfección sus biografemas, que diría Roland Barthes. Por ejemplo, la conferencia que Pujol dio el 1 de julio de 1996 en el Club Siglo XXI de Madrid, titulada «Ante un nuevo ciclo histórico», evidencia los primeros indicios de la mutación del catalanismo. En El llarg procés, era una fotografía de Artur Mas y la cúpula del independentismo lo que iniciaba las reflexiones de aquel ensayo. Es probable que este uso tan cinematográfico de ciertas escenas o eventos, análogo a la estética del Javier Cercas de Soldados de Salamina o Anatomía de un instante, tenga su origen en la faceta de biógrafo de Amat.

Amat define este libro como un «panfleto», porque es una obra breve y urgente, pero su tono no es para nada incendiario, agresivo o difamatorio, como mucho lo calificaría de severo.

Además del afán de «repensar» el discurso independentista, el epíteto irresponsable es el otro hilo conductor de La conjura. Y el catalán no es el único nacionalismo calificado así: desde el binomio Aznar-Pujol hasta el tándem Puigdemont-Rajoy, pasando por el dúo Montilla-Zapatero, Amat elabora una auténtica Historia universal de la irresponsabilidad. Al acabar de leerla, la primera duda que uno tiene es si son igual de irresponsables los líderes soberanistas que los constitucionalistas, porque Amat no jerarquiza la culpa. Una lectura atenta nos permite descubrir, al menos, «la mayor irresponsabilidad política» del Procés; pero yo no estoy aquí para hacer espoilers: ¡leed! La segunda pregunta que la lectura de La conjura suscita es si Amat no olvida mencionar a otros agentes políticos, irresponsables también. Dicho de otro modo, son irresponsables todos los que están, pero ¿están todos los que son? Amat descuida —no sé si involuntaria o irresponsablemente— a los llamados equidistantes, los representantes de la Tercera Vía que tantas veces se han ofrecido como mediadores. A pesar de no haber tenido tanto poder político como los otros grupos, también habría que irresponsabilizarlos.

Se le podría exigir a La conjura de los irresponsables que no solo constatara el fracaso político actual sino que propusiera una salida al conflicto. Pero el objetivo del ensayo era más humilde: comprender el Procés. Puesto que está traducido al español, si se quiere entender qué está pasando en Cataluña, sería irresponsable no leer el panfleto de Jordi Amat.

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