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«Wonder»: lección de vida

Ficha técnica

Título: Wonder

Director: Stephen Chbosky

Guion: Stephen Chbosky y Jack Thorne (novela R.J. Palacio)

Producción: Lionsgate

Fotografía: Don Burguess

Música: M. Zarvos

Reparto: Jacob Tremblay, Owen Wilson, Julia Roberts, Mandy Patinkin, Izabela Vidovic…

Duración: 113′

País: Estados Unidos

Año: 2017

 

Jorge Velasco Fernández
@JorgeVF88


Rodar con niños siempre es complicado. Conseguir de ellos buenas actuaciones me parece una tarea para la que los miembros del staff del filme deben estar todos a una para sacar lo mejor de los pequeños. Sin embargo, si se logra obtener un resultado positivo pueden darse dos situaciones: una, que la película sea demasiado infantil y ñoña, muy sentimentalista y falta de aparato crítico cuyo fin es solo y únicamente el de entretener a un público de temprana edad. O dos, que el resultado final sea excelente gracias a que la historia es buena y los jóvenes están sobresalientes. Estamos ante el segundo caso con la película Wonder, del director Stephen Chbosky, quien ya nos sorprendió en 2012 con Las ventajas de ser un marginado y que, tanto antes como ahora, no ha conseguido el reconocimiento de la Academia por haber presentado productos destinados principalmente a un público juvenil y familiar pese a ser ambos de una calidad que nada debe envidiar a las candidatas a las preciadas estatuíllas.

El cineasta americano adapta de nuevo una obra, en este caso la novela de R.J. Palacio Wonder, sobre la vida de Auggie (Jacob Tremblay), un joven que ha sufrido 27 operaciones las cuales le han terminado por deformar parte del rostro y que ahora lucha por encajar en su nuevo colegio. Para ello, el joven protagonista se verá en la dura situación de tener que hacer nuevos amigos y sufrir el acoso de otros compañeros junto con las risas y miradas de asco y desprecio de otros alumnos simplemente por la imagen que muestra al exterior con su aspecto. Esta sinopsis, que se presenta típica (no podemos olvidar la fabulosa historia de El hombre elefante [David Lynch, 1980]), no tiene como centro la apariencia del pequeño Auggie, sino que lo verdaderamente importante son los valores que se ponen en juego y las diferentes formas de afrontar la vida que se les presentan a todas las personas que comparten vida con el pequeño protagonista.

La sinopsis, que se presenta típica, no tiene como centro la apariencia del pequeño Auggie, sino los valores que se ponen en juego y las diferentes formas de afrontar la vida que se les presentan a todas las personas que comparten vida con el pequeño protagonista.

wonderEl valor de la amistad es lo primero que se puede observar. Se ve que requiere un esfuerzo, una ruptura de barreras-prejuicio para que el otro se abra a la maravilla y para que, por envidia, otros muchos sigan al pionero que vence la barrera del miedo a lo extraño solo por la apariencia. Este aspecto tiene su contrario, puesto que la amistad en una escuela se puede ver enfrentada al acoso o lo que ya comúnmente denominamos con el anglicismo bullying. Los niños muchas veces tienden a reírse del raro, del que tiene una discapacidad, del distinto… Porqués hay muchos y muy variados, pero no se puede negar que una gran mayoría, sin llegar a ser acosadores, cuando vemos a alguien con alguna deformidad o presenta una tara física o mental, nos sale cierto rechazo por una falta de costumbre al trato con estas personas a las que consideramos más débiles y, que sin querer o queriendo, les marginamos o, por lo menos, se lo hacemos pasar bastante mal.

Pero la película no solo se centra en cómo vive la nueva etapa en el colegio Auggie, también es un filme muy poliédrico o, como diría Ortega y Gasset, muy perspectivista. En la cinta podemos ver también cómo son los padres de Auggie, Nate e Isabel, interpretados por Owen Wilson y Julia Roberts. Unos padres jóvenes y entregados a sus hijos que, tras haber superado muchas dificultades con el pequeño, han aprendido a disfrutar cada instante, compartiendo su vida, alegrándose por los hitos propios y de sus hijos… en el fondo, que han aprendido a saborear la vida. Y no se queda ahí: también se muestra cómo vive todo el proceso, más el suyo propio la hermana mayor de Auggie, Via (Izabela Vidovic), una joven adolescente que está empezando a descubrir el amor y que busca la comprensión de sus padres, encajar en el entorno… en el fondo, necesita ser escuchada, comprendida… Pero que también es comprensiva con su entorno familiar.

Stephen Chbosky logra engranar una película de episodios donde vemos los diferentes prismas del poliedro familiar que gira en torno a Auggie y, además logra que el espectador empatice con cada personaje en el momento adecuado. En este sentido, el filme recuerda por momentos a una de las series del momento que es This is Us (John Requa y Glenn Ficarra, 2016), una serie que presenta problemas cotidianos y que no cae en el ñoñerismo aunque logre su propósito de sensibilizar al espectador, pero esto es porque tanto el filme como la serie son tan humanos, que resulta imposible no bañar nuestros ojos con lágrimas de ternura ante las situaciones que nos presentan. Chbosky habla de la vida y este concepto casi siempre lo entienden los críticos como apelación al sentimentalismo, a la ñoñería, a la lágrima fácil. Parece que el protagonista, por el hecho de haber sufrido, para ser reconocido por una Academia debe sufrir mucho más, llegando inclusive al suicidio o algo por el estilo. Y esto no tiene que ser así.

Además de la propia trama y forma de dirigir la cinta, las actuaciones son tan notables que ayudan al espectador a una mayor empatía con cada personaje. Todos hemos querido ser amigos de Auggie, escuchar a su hermana o compartir mesa con sus padres para poder disfrutar de un buen momento en familia. Y es que este punto también es importante, es una película familiar. Es una obra en la que se ve la importancia de cada miembro de la familia, perro inclusive. Por ello les recomendamos encarecidamente esta obra que pasó bastante desapercibida y que seguro les va a sorprender por su fondo y su buena forma. Es una excelente película para sacarle mucho calado de valores y para ayudar a los más jóvenes a concienciarse para que aprendan a sensibilizarse con aquel que les necesita.

Continúa el camino...
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