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El lento «Verano 1993»

Ficha técnica

Título: Verano 1993 (Estiu 1993)

Directora: Carla Simón

Guion: Carla Simón

Producción: Avalon / Inicia films

Fotografía: Santiago Racaj

Música: Ernesto Pipó

Reparto: Bruna Cusí, David Verdaguer, Laia Artigas, María Paula Robles…

Duración: 97′

País: España

Año: 2017

 

 

Jorge Velasco
@JorgeVF88


¡Es la película! La mejor película del año, decían muchos críticos que vieron cómo la Academia del cine español les quitaba su deseo de ver como ganadora en la última edición de los Goya a Verano 1993 de la novel Carla Simón. Por primera vez estoy de acuerdo con la Academia al discrepar con los críticos. Creo que este año ha ganado la película menos autonómica, que no por ello la mejor, pero que ha conseguido zanjar una polémica territorial para abrir un debate sobre el feminismo que parece insalvable a estas alturas.Sinceramente, al arriba firmante le sorprendió, por otra parte, que Verano 1993 fuese la preseleccionada por la propia Academia para intentar representarnos en la próxima edición de los premios Oscar. Obviamente no pasó el corte, pero es que nosotros tampoco la hemos premiado de forma notoria en nuestros grandes premios. Fallo garrafal de la Academia. Como acostumbra últimamente solo envía productos que luego no son reconocidos a nivel nacional y eso ya nos hace no pasar el corte para poder estar entre las candidatas a la dorada estatuílla de Hollywood.

Quejas aparte, la película de la directora catalana Carla Simón es cierto que ha sorprendido a la mayoría de los críticos al haber creado una historia muy cercana y que sobre el papel a todo el mundo debería conmover: una obra que habla sobre la adopción, sobre la muerte, sobre la vida, y que está desarrollada desde el punto de vista de una niña (Bruna Cusí), con todo lo que ello puede deparar. Sin embargo, todo lo que sobre el papel tiene buena pinta, una vez que empieza su narración el espectador asiste a una historia de ritmo lento, que pide un esfuerzo por entablar cierta empatía con los personajes o, al menos, generar el sentimiento de pena o de compasión por el trágico suceso que vive la protagonista y la forma en la que está viviendo su adaptación con sus tíos.

La Academia la preseleccionó para intentar representarnos en los Oscar. No pasó el corte, pero nosotros tampoco la hemos premiado de forma notoria en nuestros grandes premios.

Lo más interesante de este filme es la visión infantil que da la autora a una desgracia, al igual que su intención de narrar con un estilo pausado como lo hacen los grandes: León de Aranoa, Isabel Coixet, Icíar Bollaín, Ken Loach… No hay actuaciones destacables ni memorables, aunque bien es cierto que David Verdaguer ha logrado el Goya a mejor actor de reparto por un papel muy normalito que en condiciones habituales, con otras películas más potentes entre las candidatas principales, es más que probable que no hubiese tenido opciones. Y este dato no es más que la muestra de un mal año de nuestro cine español, el cual solo ha sido salvado en la taquilla por Perfectos desconocidos de Álex de la Iglesia y que no ha tenido el reconocimiento esperado por el público a nivel académico.

Pese a lo dicho, Verano 1993 no es una mala película. Como ópera prima es un producto bueno con el que podemos empezar a soñar que Carla Simón tiene un gran potencial como directora. Pero al mismo nivel hay otras obras de directores noveles mucho más dinámicas como El secreto de Marrowbone de Sergio G.Sánchez, La llamada de «los Javis» o No sé decir adiós de Lino Escalera, aunque no tan bien contadas y que no han sido reconocidas a tan alto nivel. Y esto último evidencia que la Academia aún debe mejorar en el apartado de amiguismos, sobre todo en el apartado de denuncia social. Si la temática de una gala es potenciar la imagen de la mujer, ya sabíamos que los grandes premios se los iban a llevar mujeres. Y esto es una falta de respeto para el cinéfilo. La mujer será candidata siempre y cuando su película sea de categoría igual que las realizadas por hombres. Esto debe quedar claro. Así no haría falta quedar mal delante de toda España al evidenciar un sentimiento de inferioridad de la mujer hacia el hombre que todos los actores y actrices evidenciaron creyendo que así igualarán esa diferencia. Una diferencia que, si no es atendida, generará al ver a los candidatos igualdad. Habrá años que ganen hombres y otros años que lo hagan las mujeres, pero no por ello hay que sentirse mucho más orgullosos cuando lo hace una mujer. Hay que normalizar esto para que no aumente la desigualdad y la gente siga pensando así. No se dan cuenta del daño que se hacen cavando la zanja de una desigualdad que no existe, pues solo existen hombres y mujeres y, en el séptimo arte, solo existen cineastas, al margen de su sexo.

verano 1993

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