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Steve Jobs: Una obra maestra rompe mitos

Steve Jobs

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Ficha técnica

Steve JobsDirector: Danny Boyle

Guión: Aaron Sorkin (libro de Walter Isaacson)

Producción: Danny Boile, Guymon Casady, Christian Colson, Mark Gordon, Scott Rudin

Dirección de fotografía: Alwin H. Küchler

Banda sonora: Daniel Pemberton

Reparto: Michael Fassbender (Steve Jobs); Kate Winslet (Joanna Hoffman); Seth Rogen (Steve Wozniak); Jeff Daniels (John Sculley); Michael Stuhlbarg (Andy Hertzfeld); John Ortiz (Joel Pforzheimer)

Duración: 122 minutos

País: Estados Unidos

Año: 2015

Distribuye: Universal

Germán Esteban Espinosa


Cuando acudimos al cine y unos instantes antes nos enteramos de que el director de esta nueva biografía cinematográfica de Steve Jobs es nada menos que el genial Danny Boyle, nos preguntamos a nosotros mismos si el estilo cargado, barroco y siempre genial del director británico iba a pervivir en un género tan realista como el Biopic, o iba a sucumbir a las convenciones de género y resultarnos visualmente aburrida.

Para nuestra sorpresa y satisfacción, Danny Boyle sabe rescatar los detalles que hacen grande su estilo, como el uso de sobreimpresiones, montajes inesperados, potencia musical y una innata e impresionante capacidad para mantener el ritmo narrativo y conseguir un in crescendo sin momentos de mediocridad.

También nos preguntábamos con preocupación: ¿Por qué realizar otra película sobre el gran gurú de Apple de las últimas décadas? ¿Acaso no está bastante santificado, incluso adorado como un mesías por una cohorte de fanáticos consumistas de sus productos y su valor de marca? Pues sí, pero no estaba reflejado de verdad, desnudo, sin hagiografías ni demonizaciones, sino analizado con lupa. No había una película más centrada en su personalidad que en sus rifirrafes con Apple. No existía ningún retrato que mostrara a la vez la genialidad de Jobs y su completamente insoportable egolatría.

Steve Jobs
Steve Jobs (2015) – Danny Boyle – Michael Fassbender

Este foco en la personalidad de Steve Jobs hubiera sido imposible sin la elección de un buen actor; y Michael Fassbender ha demostrado estos últimos años no ser solo bueno, sino posiblemente uno de los mejores y más versátiles actores de nueva generación, que no tiene nada que envidiarle a grandes pesos pesados como Dustin Hoffman, Robert de Niro o Michael Caine. Haga el papel que haga lo borda y posee la valoradísima aptitud de parecer otra persona en cada rol, y no Michael Fassbender interpretando a un personaje distinto.

Es capaz de llevar al extremo la megalomanía y la falta de contacto con la realidad de Jobs sin exagerar ni resultar nada histriónico. Si al principio no entendemos cómo han podido elegirle para interpretar a Steve Jobs, cuando llegamos a su edad madura nos quedamos sorprendidos al contemplar al hermano gemelo del creador del IPhone. Sus gestos, su modo de moverse por el escenario, su manera de sujetar las gafas, girar la cabeza, sonreír. Fassbender copia al milímetro hasta la más mínima expresión de Jobs, hasta su más imperceptible tic, resucitando al gurú ante nuestros ojos y haciendo que sintamos respeto mezclado en todo momento con un asco que en numerosas ocasiones superará a la admiración.

Seth Rogen sabe callar en esta película a todos los detractores que le acusan de ser un payaso, de únicamente tener registros para la comedia. Sus apariciones son prodigiosas. Hace algo con la voz, una modulación, un cambio de tono, un timbre lleno de matices; un algo que hechiza inmediatamente al público. En sus enfrentamientos con el protagonista llega a comerse a Fassbender, aunque quizá sea una sensación de pura simpatía hacia su personaje en oposición al de Jobs.

Steve Jobs
Steve Jobs (2015) – Danny Boyle – Michael Fassbender – Seth Rogen

Danny Boyle sabe de sobra que todo el mundo conoce en cierto grado de profundidad la vida de Steve Jobs, así que pasa por completo de hacer una biografía al uso y reduce su argumento a tres momentos, tres escenarios en torno a los cuáles se desarrolla toda la acción. ¿Cuál es el terreno físico al que asociamos siempre al creador del IMac? El escenario; el auditorio de un teatro lleno hasta arriba de admiradores y una pantalla gigantesca sobre la que se proyecta una presentación. Boyle lo sabe y lo utiliza. Tres actos: presentación, nudo y desenlace. Tres escenarios: presentación del Mac, presentación del Next y presentación del IMac. Elipsis brutales de todo lo que pasa entre medias. Concentración argumental máxima y secuencias de montaje.

Eso sí, conviene que el espectador que no conozca por encima la vida de Jobs se documente un poco antes de ver la cinta, porque el guión de Sorkin (genio que parece no haber tenido suficiente con adaptar el biopic de Mark Zuckerberg en La red social) es denso, lleno de diálogos rápidos e intensos, ingeniosos y que no dejan pausa ni repiten informaciones. Para disfrutar tenemos que estar atentos a toda la película. No es una cinta para espectadores pasivos, sino para inteligencias activas.

Nos ponemos a hablar de la ficha técnica y descubrimos que tenemos que romper la estructura para volver a los actores, porque nos habíamos dejado a Jeff Daniels. Olé por Jeff Daniels, injustamente recordado por su papel en Dos tontos muy tontos. Jeff es el flemático de la película, el primer líder de Apple, el tutor empresarial de Steve Jobs. Jeff demuestra, igual que ya hizo en Marte, que con muy poquito es capaz de transmitir un mundo. Aporta su experiencia y su saber hacer a la película, consiguiendo que gane profundidad.

Steve Jobs
Steve Jobs (2015) – Danny Boyle – Michael Fassbender

La banda sonora es espectacular y cargante, tanto que puede molestar; pero es genial porque esa molestia, ese estrés, es precisamente lo que demanda la secuencia que se reproduce en pantalla. El esquema que más se repite en su obra es el que monta en paralelo dos sucesos diferentes, que además no suceden al mismo tiempo, sino que pertenecen al presente y al pasado de los personajes que protagonizan la escena. El nexo entre un tiempo y el siguiente es una banda de música con un ritmo que suponemos electrónico, que va aumentando poco a poco su intensidad y velocidad, aunque en esencia resulte repetitivo. El efecto que produce es precisamente crispar los nervios del público igual que se crispan los de los compañeros de Jobs; pero también sube nuestro ego y nos hace sentir la intensidad emotiva que padece el protagonista al conocer y alcanzar su creatividad y excelencia.

No podemos terminar la crítica sin mencionar el gran acierto de Boyle para diferenciar claramente el pasado ochentero del presente exitoso de Steve Jobs. Mencionábamos al criticar la última película de Steven Spielberg, El puente de los espías, que el director de Jurassic Park y Hook había encontrado en la película analógica de grano apreciable el recurso ideal tanto para diferenciar más tonos en las escenas nocturnas como para transmitir la sensación de pasado, de que la historia transcurría en una etapa histórica ya superada. Pues Danny Boyle tiene la misma idea y utiliza una película de filme de un grano descomunal para retratar la juventud de Jobs y lo contrasta con una filmación digital en un HD nitidísimo para mostrar su etapa más veterana. Además, lo hace de tal manera que el público no se da cuenta del cambio hasta que han pasado bastantes minutos. ¡Bravo, Danny Boyle!

¡Bravo por volver a hacer una película personal que no cae en el onanismo ególatra y resulta muy divertida! ¡Bravo por mantenerte fiel a tu estilo! ¡Bravo a los actores y, por último, bravo al cine, el lugar ideal para ver esta película que seguro que pierde muchísimo si es contemplada en un equipo doméstico!

Dato cinéfilo

Lo que comentábamos antes del cambio de material empleado para rodar la película para que se notase la evolución tecnológica y el tiempo transcurrido entre los tres actos del argumento se consiguió al usar tres soportes diferentes. El primero está rodado en 16 mm, un formato muy poco utilizado en el cine; el segundo, en 35 mm, material en el que están rodadas la mayoría de las películas anteriores a la irrupción del cine digital. Por último, se empleó digital HD para concluir la película.

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