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Lo que de verdad importa: se necesitan curanderos del cine familiar y con valores

Ficha técnica

Lo que de verdad importaTítulo: Lo que de verdad importa (The Healer)

Director: Paco Arango

Guion: Paco Arango

Producción: ESP – 62 Producciones/Topsail Entertainment

Fotografía: Javier Aguirresarobe

Reparto: Oliver Jackson-Cohen, Camilla Luddington, Jonathan Pryce, Jorge García, Kaitlyn Bernard.

Duración: 113´

País: España

Año: 2017

Jorge Velasco Fernández
@JorgeVF88


“Los curanderos existen”, grita la nueva película de Paco Arango. Tras la llamativa y sorprendente Maktub (2011), el creador de series como ¡Ala… Dina! y El Inquilino, regresa a la gran pantalla en una nueva comedia de realismo mágico donde lo que de verdad importa no es el resultado final del filme, sino la finalidad de este, pues la película es 100% benéfica, y esa ayuda va destinada a la ayuda de niños con cáncer.

La historia que nos acerca Arango es la de Alec (Jackson-Cohen), un ingeniero mecánico al que le cuesta llevar una vida ordenada, y al que su tienda de reparación de aparatos eléctricos “El curandero” está a punto de quebrar. Pero en ese momento, cuando todo parece que va a ir a peor, aparece un familiar del que Alec nunca supo de su existencia, su tío el Sr. Bailey (Pryce), que le ofrece solucionar sus deudas a cambio de irse un año a Nueva Escocia, en Canadá, lugar de origen de sus antepasados. Allí Alec descubrirá la necesidad de enfrentarse a sí mismo, a su pasado y a su don, el de curar personas, al cual tendrá que decidir si aceptarlo y ayudar a las personas, o por el contrario, renegar de él, y llevar una vida normal.

La película puede resultar muy simplona a nivel de realización, por ahí es donde están atizando al señor Arango, tiene que mejorar, aunque para no fallar demasiado ha tenido la suerte de poder contar con grandes del séptimo arte como el excelente director de fotografía, Javier Aguirresarobe. Sin embargo, la película, que a mi juicio se deja ver bastante bien y siempre con una sonrisa en el rostro, tiene otro tipo de ventajas. Estas ventajas son la finalidad de la obra y el mensaje que contiene implícito la cinta. Curiosamente la película es 100% benéfica. Y la ayuda va destinada a los niños con cáncer. Ya por este motivo sería necesario que tuviera difusión y funcionase bien el boca- oído. Pero Arango no se queda corto, y además de jugarse el pellejo en el mundo del cine con una película donde nadie va a ver un duro, es de los que se juega la vida apostando por una película 1 familiar 2 con un humor muy blanco 3 con mensaje espiritual.

Lo que de verdad importa
Paco Arango

Si lo piensan bien, todos estos alicientes, en el mundo de ahora, y en el cine de hoy son un disparate. Lo lógico es que los críticos detesten cualquier cosa que incluya estos puntos en la obra. Pero creo que el cine no es solo querer sorprender y arriesgar con historias profundas en las que vemos la caída profunda del protagonista y lo mal que lo pasa hasta que consigue dar un giro a su vida. El cine también es diversión, y el cine familiar se estaba relegando a películas animadas de dudosa moralidad. Y esto sí que lo logra Paco Arango. Es cierto que el humor es blanco, no hay nada chabacano, quizás peque de sentimental, pero en ningún momento es pueril. Las escenas son divertidas, el público de la sala soltaba numerosas carcajadas. Escuchar en una sala de cine la risa de un niño no tiene precio. Y se tratan temas importantes.

El tercer punto es el mensaje. Aceptar la vocación. Aceptar los dones que uno tiene para hacer el bien en la vida. Alec necesitaba madurar en ese sentido y dar un paso al frente de su vida. Una vida llena de retos por conseguir al ayudar a las personas. Paco Arango se dedica, al igual que otros muchos, a ayudar a personas. En la cinta se cita a Paul Newman, pero creo que también habría que citar al creador de la fundación Aladina como curandero. Su cinta está basada en la pedagogía del amor. La película rebosa religiosidad y rebosa buen rollo. Es una obra en la que el que debería ayudar es ayudado a ayudar por el que lo necesita de verdad, y esto al espectador le llena. Aquí también atizarán al señor Arango, pero creo que quienes lo hacen no tienen un ápice de conocimiento de cómo viven la vida algunos enfermos de cáncer.

Hay que animar a que las familias acudan en masa al cine a ver la película. No es habitual este tipo de cine. Y, además, se le suele hacer un boicot encubierto frente a la opinión pública. Que tiene temática espiritual, pues menos pases. Que es para toda la familia, menos pases. Que es 100 benéfica, muchos menos pases. Pero, aun así, las pocas salas en las que está la película está llena. Y la recaudación es muy buena.

Se está perdiendo el cine con mensaje. Sobre todo, el cine con mensaje apolítico. Parece que si un cineasta no se mete con alguien en su película no merece la pena, y no es así. Habría que hacer muchas más películas así. Habría que apostar por ellas y dotarles de más medios y más apoyo por parte de los espectadores. Tenemos el ejemplo de la francesa Intocable, que funcionó de perlas. Por ello no hay que dejar que impere el fenómeno del encefalograma plano, sino el de ver cine bueno y también cine con mensaje.

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