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Objetivo Londres Americanada en Londres

Objetivo Londres

Crítica de cine: Objetivo Londres

Ficha técnica

Objetivo LondresTítulo: Objetivo Londres 

Director: Babak Najafi 

Guión: Creighton Rothenberger, Katrin Benedikt, Christian Gudegast, Chad St. John 

Producción: Gerard Butler, Mark Hill, Danny Lerner, Alan Siegel, Les Weldon 

Dirección de fotografía: Ed Wild 

Reparto: Gerard Butler (Mike Banning), Aaron Eckhart (Benjamin Asher), Morgan Freeman (Vicepresidente Trumbull), Radha Mitchell (Leah Banning), Alon Aboutboul (Aamir Barkawi), Waleed Zuaiter (Kamran Barkawi), Angela Bassett (Lynne Jacobs) 

 Duración: 99 minutos 

 País: Estados Unidos 

Año: 2016 

Distribuye: eOne 

Gonzalo Rodríguez Blanco


Tras el éxito cosechado con Objetivo: La Casa Blanca (2013), no era de extrañar que una secuela llegara inaugurando una posible franquicia al más puro estilo de Venganza (2008). No obstante, para que una secuela funcione y no suceda lo mismo que con Sinister 2 (2015), se espera algún elemento nuevo que capte y aumente el interés del público. 

Así pues, la trama en sí es la misma que en la primera parte: un intento de atentar contra la vida del presidente de los Estados Unidos. La mayor diferencia radica en que la acción se lleva a una brutal guerra callejera por las calles de Londres en vez de desarrollarse en la Casa Blanca. Este cambio de escenario siempre es atractivo en el cine de acción. Las batallas más clásicas a campo abierto que dejan paso a pequeños comandos de élite jugándose la vida tras cada esquina que doblan generan más tensión en el espectador, como ya se sufrió en Black Hawk derribado (2001) o en Golpe de Estado (2015). 

Objetivo Londres es pura acción. Se podrán ver algunas escenas realmente espléndidas en el centro de Londres. Un cóctel de persecuciones, bombas, tiroteos y combates cuerpo a cuerpo que no defraudarán a nadie. Sin embargo, en algunas explosiones se puede ver en exceso el trabajo realizado por ordenador, perdiendo un poco de realismo. A pesar de ello, no se quita espectacularidad al largometraje. Por otra parte, un aspecto positivo de la película es que se agradece que los protagonistas sí recarguen sus armas con cierta asiduidad y no suceda como en otros filmes donde los cargadores parecen el carcaj de Légolas (El Señor de los Anillos, 2001).

Objetivo Londres

La trama no gana fuerza a medida que avanza. Cada vez resulta más inverosímil y no hay lugar para la sorpresa. Bien es cierto que este tipo de cine no tiene por qué resultar creíble en ningún momento, pero precisamente esa es la diferencia entre una corriente película de disparos y una buena película de acción. También hay momentos para no pocos clichés que fácilmente se podrían encontrar en otros largometrajes similares 

En cuanto al elenco, repite el mismo trío protagonista. Gerard Butler será el implacable guardaespaldas que mata a cuanto terrorista se interpone en su camino. Para ello empleará todo tipo de armas, las propias, las de los enemigos o cualquier objeto que tenga a mano para proteger al presidente. Aaron Eckhart interpreta de nuevo a este presidente similar a otros célebres presidentes estadounidenses que lucharon y derrotaron con anterioridad a terroristas como ya hiciera Harrison Ford (Air Force One, 1997) o incluso a alienígenas como fue el caso de Bill Pullman (Independence Day, 1996). Por último, Morgan Freeman repite como el vicepresidente Trumbull en un discreto e irrelevante rol.  

Ahora bien, el mensaje que transmite Objetivo Londres es para darle de comer a parte.  Se trata un tema delicado por los recientes atentados en una Europa, que han dejado patente que no es inexpugnable. De esta manera, no se entiende la ligereza de las ideas propagandísticas que transmite ni las bromas o comentarios que sus protagonistas generan en alguna ocasión.  

No obstante, Objetivo Londres consigue entretener a pesar de algunas simplezas argumentales. Gerard Butler cumple con el objetivo de dejar cadáveres por las calles londinenses para salvaguardar la vida del presidente y amenizar un rato. Otra cosa no se puede esperar de esta historia: acción desmedida en una ficción que cada vez es más real.  

Dato cinéfilo

El director de la primera parte de Objetivo Londres (Objetivo: La casa Blanca, 2013), Antoine Fuqua, rechazó dirigir Objetivo: Londres porque no le gustó el guión. 

Continúa el camino...
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