Home > Cine > «Le Redoutable». Cuando Godard mató a Godard

«Le Redoutable». Cuando Godard mató a Godard

Ficha técnica

Título: Le Redoutable

Año: 2017

País: Francia

Director: Michel Hazanavicius

Guion: Michel Hazanavicius (basado en la autobiografía Un año ajetreado de Anne Wiazemsky)

Producción: Les Compagnons du Cinéma / France 3 Cinéma / Région Ile-de-France

Fotografía: Guillaume Schiffman

Reparto: Louis Garrel, Stacy Martin, Bérénice Bejo, Grégory Gadebois, Micha Lescot, Louise Legendre

Duración: 102 min

 

Andrea Reyes de Prado
@AudreyRdP


«Trabamos amistad, y Ghislain [Cloquet] me invitó a comer la víspera. Era domingo, teníamos tiempo por delante y fuimos a dar un paseo por Normandía. Llegado un momento, le hablé de Jean-Luc Godard, de lo mucho que lamentaba que se hubieran “frustrado” nuestros tres primeros encuentros. “¿Por qué no le escribe?”, preguntó Ghislain. Y ante mi expresión dubitativa, añadió: “Es un hombre que está muy solo, ¿sabe usted?”».

Godard
Wiazemsky y Godard en 1967.

Y Anne Wiazemsky escribió. En la fecha, junio de 1966. El año de Al azar Balthazar, película de Robert Bresson que ella protagonizaba. En el destinatario, Les Cahiers du Cinéma, rue Clément-Marot, París 8. Revista en la que Godard trabajaba como crítico y donde conoció a los grandes representantes, como sería él mismo, de la llamada nouvelle vague: Truffaut, Rohmer, Chabrol, Rivette. En el remitente, el nombre de una dulce y rebelde luz pelirroja, estudiante de Filosofía y actriz, que había sentido una intensa conexión –en aquellos tres fugaces encontronazos– que no podía eludir. En el contenido, breve y directo, este mensaje: «Le decía que me había gustado mucho su última película, Masculino Femenino. Le decía también que amaba al hombre que se hallaba detrás de aquello, que lo amaba a él». Pocos días después, el cineasta, alumbrado, acudió a visitarla al pequeño pueblo cercano a Avignon donde ella pasaba las vacaciones. Y todo comenzó.

Las citas de Anne pertenecen a Un año ajetreado, novela autobiográfica que narra el inicio de su romance y relación con Godard –con el que estuvo casada desde 1967 a 1979–, así como el inicio, profesional y personal, hacia su madurez. Publicado en España por Anagrama en 2013, este texto constituye la fuente principal en la que se basa Le Redoutable (traducida como Mal genio), la última película de Michel Hazanavicius, director de la también comedia Les Infidèles (2012), la exitosa The Artist (2011) o Mes amis (1999). Y es que solo gracias a llevar esa “etiqueta” de comedia Anne Wiazemsky, tristemente recién fallecida, cedió los derechos a Hazanavicius para rodarla.

Le Redoutable es una visión ligera, cómica y visual sobre la transformación del Jean-Luc Godard del que Anne se enamoró al obcecado Jean-Luc Godard de la «etapa maoísta».

GodardLe Redoutable es una visión ligera, cómica y profundamente visual sobre la transformación del Jean-Luc Godard del que Anne se enamoró; el transgresor y visionario director de À bout de souffle (Al final de la escapada, 1960), Vivre sa vie (Vivir su vida, 1962) o Pierrot le fou (Pierrot el loco, 1965); al obcecado Jean-Luc Godard de la «etapa maoísta» que se inició con las películas La chinoise y Week End de 1967. Etapa que tuvo uno de sus puntos más álgidos, cinematográficamente hablando, durante el propio mes de mayo de 1968, debido a la suspensión del Festival de Cannes a causa de las quejas e interrupciones del propio Godard y de otros compañeros como Truffaut o Polanski en efervescente solidaridad con los movimientos estudiantiles y obreros. Ese tenso clima, reflejado con respeto, se aborda desde una perspectiva suave y siempre cómica, acentuando lo humorístico de los hechos y personajes y desde los hechos y personajes.

Louis Garrel (Mon roi, Saint Laurent, Les amants réguliers, The dreamers) interpreta al cineasta francés de las perpetuas gafas –característica con la que Hazanavicius bromea durante el filme–, frente a quien nadie podía sentirse indiferente. «En mi entorno, en la prensa, todo el mundo se creía obligado a defender o atacar su cine; resultaba impensable ignorarlo», escribe Anne en sus memorias. Garrel es uno de los buenos actores jóvenes que tiene Francia en la actualidad, y reencarna con veracidad el carácter de genio de Godard y ese interesante y empecinado vuelco hacia el compromiso social que es el contexto principal de la película (su relación con Anne Wiazemsky es el medio, la voz, el punto de vista que conduce y lo relata). Curiosamente su padre, el director Philippe Garrel, formó parte de las manifestaciones y protestas políticas en torno a mayo del 68, vivencias que contó en su película Les amants réguliers (2005), donde actúa su hijo. Un círculo cerrado que, desde su anécdota, sin duda ha ayudado a Louis a revivir con mayor énfasis al Godard de los años sesenta. Al Godard que renegó del cine como espectáculo, como ocio, como arte; reclamándolo, igual que a todas las demás artes, al servicio de la sociedad, sus valores o necesidades apremiantes. Al Godard que quiso matar a Godard.

«Ainsi va la vie à bord du Redoutable».

GodardStacy Martin, conocida por su papel en Nymphomaniac de Lars von Trier (2014), es la coprotagonista de la película, interpretando a una Anne Wiazemsky –a quien físicamente no se parece nada ni se ha cuidado que se parezca– joven, inteligente, ilusionada y, progresivamente, desengañada del amor creado junto a Godard. Ya en Un año ajetreado, que la verdadera Anne escribió décadas después de esa época, se nos deja entrever la compleja personalidad del artista y ciertos tonos de orgullo y egoísmo que se fueron acentuando y que terminaron por matar no ya al Godard «clásico» sino, también, el matrimonio con la actriz (precedido por el que mantuvo con la también actriz Anna Karina entre 1961 y 1967 y secundado por su relación con la directora Anne-Marie Miéville). Esos destellos se dejan caer también a lo largo de Le Redoutable, título que, en su referencia a los submarinos franceses, irónica y deliberadamente se traduce como El Temido o El Temible –«ainsi va la vie à bord du Redoutable», se tararea durante la película casi como su eslogan–.

Bérenice Béjo (conocida por The Artist y esposa de Hazanavicius), Grégory Gadebois o Micha Lescot completan el elenco principal de una cinta simpática y algo simplista, volcada más en su forma que en su contenido en un desequilibrio que impide a la obra ser más redonda, más perfecta. Se disfruta con su juego de planos, el uso de recursos como la ruptura de la «cuarta pared» o reflexiones espontáneas acerca del propio cine y sus hipocresías o, especialmente, de su fotografía (el guiño a La chinoise y la inclinación maoísta de Godard es permanente; el rojo predomina y, en sentido estético, uno/a se acuerda de películas como Tres colores: Rojo de Kieslowski). Pero en esa pretensión de hacer una obra genial se corre el riesgo, como en todo elevado objetivo, primero y más importante de no serlo y, segundo, de que se note el intento fallido. Hazanavicius se ha quedado a medio camino entre el propósito y el logro con Le Redoutable, una película que podría haber dado más y mejor de sí pero que se ofrece amable, distendida, curiosa y atractiva desde el punto de vista estético y técnico. Imágenes de un año, ajetreado e intenso, que fue testigo del cambio del mundo y de un director. Y que Anne Wiazemsky escribió.

Dato cinéfilo

En Le redoutable se utiliza, entre otros, un recurso cinematográfico llamado «romper la cuarta pared» o «romper la cuarta pantalla», que tiene su origen en el mundo del teatro. En éste, los actores se encuentran rodeados de tres “paredes”, siendo la cuarta, figurativamente, la que les separaría del público. Cuando un actor se dirige directamente a los espectadores, al margen de lo que acontece sobre el escenario y abandonado momentáneamente su personaje, se dice que rompe la cuarta pared.

En la película, esto se produce cuando Louis Garrel interrumpe la acción para apelar a quien se encuentra tras la cámara que le está grabando, es decir, a los espectadores.

Continúa el camino...
Sólo el Asombro conoce
Matemática y onírica Maruja Mallo
Chantal Maillard y el ‘re-cordis’ de «La razón estética»
«Médula» de Aurora Luque

Este sitio emplea cookies propias y de terceros para mejorar su calidad. Si continúa navegando o utiliza el scroll de navegación vertical, aceptará implícitamente el uso de Cookies. Puede consultar más datos en nuestra Política de Cookies

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar