Home > Cine > Las flores de la guerra

Las flores de la guerra

Marta García Outón

"Las flores de la guerra" (2011) - Zhang YimouLas flores de la guerra es una historia real que, en casi tres horas, nos resume el verdadero drama que es la guerra sin juzgar a las nacionalidades nipona y china, protagonistas del momento histórico que se representa. La crítica va dirigida a aquellos sujetos dueños de conductas de moralidad deformadas por la guerra –crueldades a inocentes, violaciones, un trato inhumano a personas…- y lo hace de una manera tan realista, que transforma el drama en terror, ya que el espectador se convierte también en víctima al contemplar momentos donde se ven violaciones de la dignidad humana en primera persona.

El guión es una joya, refleja con escenas de gran impacto visual, con silencios llenos de significado y con diálogos con gran fondo dramático y simbólico, auténticas lecciones de moral; y lo hace a través de la crítica o presentándonos un ejemplo modélico, pues en una guerra uno encuentra posturas completamente radicales: acciones e individuos demoníacos o, por el contrario, ejemplos de heroicidad.

La historia de Las flores de la guerra es una adaptación de la novela de Yan Geling: Las tres mujeres de Nanking, que nos cuenta un suceso real que aconteció durante la ocupación nipona de China en la Segunda Guerra Mundial. Aquí, un americano (Christian Bale) llega a la ciudad sitiada para enterrar al cura de una iglesia donde están refugiadas unas niñas y donde, al poco tiempo, acaban ocultándose también unas prostitutas. Ante las deshumanizadas acciones de los invasores, John se responsabiliza del cuidado y la protección del grupo de mujeres y del niño que acompaña a las pupilas hasta que, en su papel sustituyendo al padre de la iglesia, encuentra el verdadero valor del sacrificio y la oportunidad de la redención.

Fotograma de "Las flores de la guerra"

Zang Yimou es uno de los directores referentes del cine internacional y uno de lo más importantes del cine oriental, no sólo por el tema de sus películas, que siempre son un ejemplo de moralidad y de exaltación a los valores más importantes (la libertad, el amor, el sacrificio…), sino porque además, su forma de hacer cine es una verdadera obra de arte. El año pasado nos presentó una preciosa historia que ha tenido una gran acogida en el público: Amor bajo el espino blanco, pero quizás son más conocidas sus películas bélicas, duras, pero con impactantes mensajes de fondo: Hero y La casa de las dagas voladoras.

Zhang Yimou tiene una peculiar maestría de convertir la fotografía en un poema visual. Cada imagen, cada toma, es llevada más allá del significado que percibimos a primera vista y se transforma en mensajes que se vinculan con el sentimiento de los personajes y con la sensación que el mismo espectador tiene en cada momento, lo que aporta un dramatismo muy potente que se hace más difícil de soportar.

El personaje de Christian Bale es la cumbre de la película, la representación más clara de la redención, un personaje que cumple literalmente la expresión: “el hábito hace al cura”. De ser un hombre egoísta pasa a ser un modelo de entrega y sacrificio, un hombre de fe, capaz de darse a sí mismo para recuperar a los demás, en un momento donde el papel del héroe parece haber caído abatido con los primeros disparos de la guerra. El actor, como siempre, grande en su interpretación, regresa a China, aquel lugar donde realizó la película que lo convertiría en uno de los mejores actores del cine actual: El imperio del sol

Christian Bale en "Las flores de la guerra"

El papel de la niña protagonista, en cambio, resulta ser la verdadera flor de la guerra, el icono de la inocencia, el rostro de la víctima que sufre ante lo que ve pero que reniega a abandonar la esperanza, donde se ve reflejada la importancia del perdón. No obstante, también cabe elogiar el personaje del pequeño que se responsabiliza de las niñas, Tianyuan Huang, menos importante pero quizás uno de los más impresionantes por su ejemplo de coraje y sacrificio El contraste entre las niñas puras, limpias de toda maldad, de todo pecado, de ojos libres de todo mal, frente a las prostitutas, resulta fascinante, principal arco donde se nos muestra cómo es el mundo: un mundo de contrastes donde, sin embargo, es posible encontrar la posibilidad de ver al otro como un igual sin tener en cuenta lo pasado, sino las acciones últimas que lo identifican verdaderamente como individuo dispuesto a darse a los demás.

Desde La lista de Schindler, no se había hecho una película de guerra que mostrase de tal modo, de una manera tan magistral y a la vez, poética y bella, el rostro del mal y el horror de la guerra, pero también el ejemplo más heroico de valor y de entrega. Increíble, dura, bella y sobretodo, inolvidable.

http://www.youtube.com/watch?v=1P-MFKmGfyQ

Continúa el camino...
‘Z. La ciudad perdida’: un viaje intelectual hacia el asombro
‘Una mujer en Berlín’: memorias del subsuelo
La Bella y la Bestia: a la sombra del original
Lo que de verdad importa: se necesitan curanderos del cine familiar y con valores

5 Responses

  1. “Desde La lista de Schindler, no se había hecho una película de guerra que mostrase de tal modo, de una manera tan magistral y a la vez, poética y bella, el rostro del mal y el horror de la guerra, pero también el ejemplo más heroico de valor y de entrega.”

    Me resulta demasiado atrevida esta afirmación… Teniendo en cuenta, claro, la excepcional “Ciudad de vida y muerte”, del también cineasta chino Lu Chuan, que la supera con mucho, http://www.filmaffinity.com/es/film261464.html

  2. No he visto la película, pero tengo interés por saber si Lu Chuan, en esa película, le dota de la misma transcendencia y sentido religioso al sacrificio de uno mismo, como vemos en esta

      1. Es curioso cómo los directores orientales están presentando, con menos prejuicio, una defensa a los valores y, sobretodo, a la transcendencia y a la religión, además con en una clave estética brillante. Quizás la Academia del cine debería volcarse más en ese cine…

        1. Bueno, hablamos de una República con 21 millones de católicos y subiendo… Y si añadimos el resto de religiones cristianas duplicamos la cifra… Con el tiempo el cine Chino seguirá remarcando todavía más esa faceta espiritual.

Deja un comentario

Este sitio emplea cookies propias y de terceros para mejorar su calidad. Si continúa navegando o utiliza el scroll de navegación vertical, aceptará implícitamente el uso de Cookies. Puede consultar más datos en nuestra Política de Cookies

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar