Home > Cine > La gran voluntad

La gran voluntad

[youtube width=”600″ height=”365″ video_id=”2SLagNP2JQQ”]

Fernando Bonete Vizcaino

Algunos han querido ver en este final de El gran dictador (1940) de Charles Chaplin una llamada a la libertad y a la ruptura de todas las cadenas totalitarias que oprimen al hombre. Es indudable la apelación del genial cineasta al anhelo de felicidad del hombre, pero no nos dejemos envolver del todo por un discurso que a todas luces resulta sentimentalista y que, en última instancia, reclama la utopía del paraíso inmanente tan propio de la izquierda revolucionaria.

Injustamente se ha calificado a este discurso de mensaje y proclama comunista, pero tampoco caigamos en la superficialidad de designarlo como abanderado de la  verdad vital del hombre. La voluntad, el progreso, el cientificismo y el racionalismo por los que clama Chaplin son, al fin y al cabo, postulados que sostienen el voluntarismo nazi. La conciencia del hombre como único constructor de una realidad perfecta e ideal, del hombre como bastión del esfuerzo, cuya voluntad es el solo elemento imprescindible, desprende el claro recuerdo al superhombre nietzscheano, en realidad fundamento esencial del Tercer Reich.

Bibliografía:

Juan Orellana y Juan Pablo Serra, Pasión de los fuertes. La mirada antropológica de diez maestros del cine, CIE Dossat 2000, Madrid, 2005.

Continúa el camino...
Breve historia de todos los que han vivido
Breve historia de todos los que han vivido: la genética que nos une
‘Z. La ciudad perdida’: un viaje intelectual hacia el asombro
La Bella y la Bestia: a la sombra del original
Lo que de verdad importa: se necesitan curanderos del cine familiar y con valores

2 Responses

  1. Muy interesante el análisis…después de todo, el discurso alude a la mentalidad positivista que hoy en día estamos viviendo, una conciencia racionalista enaltecida pero que en su exageración, no deja de estar equivocada… me tienes que dejar ese libro XD

    1. Es un libro magnífico para comprender el trasfondo filosófico de directores como Chaplin, en los que siempre se esconde mucho más tras la forma. Reconozco que hasta la lectura del capítulo dedicado al cómico no había interpretado en una clave antropológica tan rigurosa sus filmes. Muy recomendable su lectura; es un libro fácil de leer y muy ilustrativo y útil, además de no ser muy extenso.

Deja un comentario

Este sitio emplea cookies propias y de terceros para mejorar su calidad. Si continúa navegando o utiliza el scroll de navegación vertical, aceptará implícitamente el uso de Cookies. Puede consultar más datos en nuestra Política de Cookies

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar