Home > Cine > Assassin’s Creed: tan mala que parece una parodia del videojuego

Assassin’s Creed: tan mala que parece una parodia del videojuego

assassins creed

Crítica de cine: Assassin’s Creed

Ficha técnica

assassins creedTítulo: Assassin’s creed

Director: Justin Kurzel

Guión: Michael Lesslie, Adam Cooper, Bill Collage (guionistas); Patrick Désilets, Corey May, Jade Raymond (videojuego)

Producción: Jean-Julien Baronnet; Patrick Crowley; Michael Fassbender; Frank Marshall; Conor McCaughan; Arnon Milchan

Dirección de fotografía: Adam Arkapaw

Banda sonora: Jed Kurzel

Reparto: Michael Fassbender (Callum Lynch/Aguilar); Marion Cotillard (Sofía Rikkin); Jeremy Irons (Alan Rikkin); Brendan Gleeson (Joseph Lynch); Michael Kenneth Williams (Moussa/Baptiste); Ariane Labed (María); Javier Gutiérrez (Torquemada); Hovik Keucherian (Ojeda)

Duración: 115 minutos

País: Reino Unido, Francia, Hong Kong, Estados Unidos

Año: 2016

Distribuye: Twentieth-Century Fox

Germán Esteban Espinosa


Vaya racha que llevan los de Fox. La última entrega de X-Men se transformó en una memez a la altura de la saga Crepúsculo; la segunda parte de Las Tortugas Ninja, pese a contar con la aparición de los grandes antagonistas de la serie de animación resultaba tan estúpida que insultaba la inteligencia del más cándido de los niños. Assassin’s Creed remata la faena disputando con Dragon Ball Evolution el premio a la peor adaptación cinematográfica de una historia de ficción.

Comprendemos que puede resultar difícil condensar en apenas dos horas un argumento que narra tanto una trama en el presente como una trama en el pasado, y que además, al ser la primera película de una posible saga cinematográfica, es también complicado introducir las dos premisas dramáticas que articulan la franquicia: dos sectas enfrentadas por concepciones irreconciliables sobre el ser humano (templarios y asesinos), y una Primera Civilización que creó al ser humano, dejó Fragmentos del Edén muy poderosos, y sucumbió ante una catástrofe solar que amenaza con repetirse. Pero una cosa es que sea difícil y otra esforzarse por hacerlo tan irremediablemente mal.

Desde un punto de vista meramente cinematográfico sin hacer referencia a los videojuegos, el guión de la película parece un colador. Carece de toda solidez. No existen giros, ni conflictos personales, ni se explican nada bien las motivaciones de los personajes, ni sus relaciones. No existen subtramas, no hay definición de personajes, tampoco se muestran anticipaciones que fundamenten el devenir causal de los acontecimientos. La propuesta temática es de risa, además de ser completamente inasequible si no se ha jugado a ningún videojuego. Es como si el equipo técnico hubiera escogido las frases más grandilocuentes del videojuego sin profundizar en su significado y se las hubieran impuesto a los actores para que las repitan como un loro, sin saber qué es lo que quieren decir, de modo que la película, más que adaptar un videojuego lo que hace es crear una parodia muy cara del mismo, que provoca rechazo en el desconocedor de los videojuegos y vergüenza ajena en el fan.

Assassin's Creed
Assassin’s Creed – Fotograma de Michael Fassbender luchando en España

Uno de los puntos fuertes de la narrativa de los videojuegos es su labor de documentación histórica (sobre todo a partir del segundo), que les permite no solo reconstruir ciudades antiguas con todo lujo de detalles (desde las ciudades italianas del Renacimiento hasta el París revolucionario o el Londres del siglo XIX), sino también introducir la ficción en los acontecimientos reales de la historia. En la película esto no existe. Aparece España en 1492 como podría ser Portugal o Nápoles. La trama del pasado es más un chiste que otra cosa. No tiene personajes definidos ni cuenta nada, solo es una excusa para que avance la acción.

Es en la parte argumental que sucede en el pasado cuando esta película roza por momentos la apariencia de serie B o incluso serie Z. Los edificios que se muestran en plano general se ve que son maquetas. Quizá sea esta mala acción en la dirección artística lo que lleva al director a elegir llenarlo todo de humo y tierra para que realmente no se vea nada del decorado.

Otro punto fuerte de la estética del videojuego son las peleas, los movimientos de parkour y los asesinatos, algo que sería francamente fácil trasladar a la gran pantalla. Pues no. El director opta por contratar a operadores de cámara con muy mal pulso y elegir filmar las secuencias de acción con encuadres muy cerrados y planos detalle, consiguiendo que el público no pueda ver ningún movimiento salvo los pocos que muestra el tráiler de la cinta.

Assassin's Creed
Assassin’s Creed – Michael Fassbender y Marion Cotillard en Abstergo Madrid

Eso sí, el director debió pensar que como no le terminó de salir nada bien su adaptación de Macbeth, al ser Assassin’s Creed la adaptación de un videojuego, podría dar rienda suelta a sus excentricidades en la realización, pareciendo más un estudiante de dirección cinematográfica que conoce muchos recursos audiovisuales y quiere utilizarlos todos sin ninguna justificación, que un profesional que conoce bien su oficio. De esta manera la producción se llena de movimientos de cámara muy marcados y prolongados, símbolos, pupilas que se dilatan, pájaros que vuelan, encuadres oblicuos, montajes aparentemente metafóricos, sonidos extraños y demás estímulos que se conjugan sin ningún orden ni propósito.

Este caos aumenta la sensación de parodia que transmite la cinta y se ve potenciada por una banda sonora esquizofrénica que no parece saber casar los sonidos con las imágenes, promoviendo una música machacona y potente, sin ninguna escala ni seña de identidad apreciable, para unas escenas que realmente no transmiten esa sensación de intensidad.

Assassin's Creed
Assassin’s Creed – Michael Fassbender en apuros

La actuación solo añade más miseria al conjunto de la obra. Ya que en España doblan a los actores extranjeros de Assassin’s Creed, ¿no podrían haberlo hecho también con el reparto nacional? Cada vez que abre la boca un español la película pierde credibilidad, y eso los actores que saben vocalizar, que otros directamente ni se sabe qué es lo que dicen. Incluso el genial intérprete Javier Gutiérrez, cuya calidad actoral está más que bien demostrada en La Isla Mínima, falla a la hora de interpretar a Torquemada (aunque claro, el guión es tan malo y la presencia del personaje está tan injustificada que el actor no puede hacer mucho por salvar su participación).

El hecho de que la historia que muestra la película no se desarrolle en el mismo universo que el resto de historias de la franquicia no sería un problema si se hiciera con acierto y no pareciera todo un videoclip histérico de un anuncio de televisión de la WWE. Solo queda la esperanza de que entre la primera y segunda película pase lo mismo que entre el primer y el segundo videojuego, y haya un aumento increíble de la calidad, aunque teniendo en cuenta que aún no han conseguido recuperar en la taquilla mundial ni la mitad de los 120 millones de dólares que costó, puede que no veamos más entregas.

Dato cinéfilo

La presencia de Enrique Cerezo en la producción cinematográfica española es tan  innegable que incluso se cuela indirectamente en películas en las que no participa. Puede que lo único bueno de toda la película sea el breve homenaje que inmortaliza el Estadio Vicente Calderón del Atlético de Madrid, perfectamente reconocible en un plano tomado desde un helicóptero que despega desde la sede de Abstergo.

Continúa el camino...
Superman Tierra Uno Vol 2. Brillos y efectos espectaculares
Superman Tierra uno Vol 1: La actualización del mito
Ahora me ves 2
Ahora me ves 2: Magia y diversión aseguradas de nuevo
Nuevos X Men 3: Se cierran unas tramas, comienzan otros caminos

1 Response

  1. Nicolás

    “Mucho ruido y pocas nueces” es como en mi opinión se podría resumir la película. Soy muy fan de los videojuegos y muy cinéfilo, partiendo de la base de condensar tanto contenido (de cara también a futuras entregas), han conseguido una película de acción entretenida, dejando a un lado intrigas del Pasado y del Presente-como el libre albedrío, la importancia de la Historia como Ciencia,o la ética de instituciones y empresas por ejemplo- y desluciendo la actuación de muchos de los actores. La inclusión de Torquemada era obligada debido a la dinámica de introducir figuras relevantes en torno a un periodo o cuestión concreta (Inquisición en este caso), las localizaciones en mi opinión están bien logradas, como la Giralda en esa transición entre “islam y cristianismo” y como onubense me alegra la inclusión y mención de Palos de la Frontera (Huelva) aunque eché de menos la presencia del Monasterio de La Rábida y el paso de Granada a Palos fue algo extraña (este Animus es más vistoso pero en la película debieron profundizar algo más,así como alguna referencia a la Primera Civilización y/o al Sujeto 16 por ejemplo como homenaje). Si hacen más entregas espero que las escenas de acción no sean tan mareantes y se centren sobretodo en aquellos temas más transcendentes y tramas de los personajes, aunque me temo que sigue y seguirá la corriente del cine de palomitas que es entretenido y vistoso pero no el mejor (tal vez una serie de TV bien hecha hubiese sido mejor que una o varias películas)

Deja un comentario

Este sitio emplea cookies propias y de terceros para mejorar su calidad. Si continúa navegando o utiliza el scroll de navegación vertical, aceptará implícitamente el uso de Cookies. Puede consultar más datos en nuestra Política de Cookies

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar