Home > Cine > El Delator y la consolidación de Ford como director (I)

El Delator y la consolidación de Ford como director (I)

“El Delator” no era una película realista, sino una búsqueda de la verdad a través del artificio artístico | Dudley Nichols

Germán Esteban Espinosa

El Delator, estrenada en 1935, le valió a Ford su primer Oscar como director, amén de otras tres estatuillas para Max Steiner (Música); Víctor McLaglen (Actor) y Dudley Nichols (Guión). Sin embargo, antes de entrar en el análisis, avisamos del destripamiento de la pieza. Hemos de contextualizarla, ya que la primera mitad de la década de los años 30 fue para Ford muy movida, y se produjeron diversos puntos de inflexión que estarán presentes durante el resto de su vida personal y profesional.

Contexto histórico

El periodo arranca con el primer despido de su equipo de actores, la estrella de cine mudo George O’Brien, protagonista entre otras de El Caballo de hierro (1924) y de Amanecer (Murnau, 1927), porque le dejó tirado en un viaje a Manila, ya que se negó a hacer de niñera del saco de huesos llorica y repugnante en que se transformaba Ford en sus viajes alcohólicos. No volverá a contar con él hasta La Legión invencible (1949).

En 1931 Ford llegaba de rodar para la Metro Goldwyn Mayer El Doctor Arrowsmith, película que no pudo terminar bien debido a sus problemas de bebida, motivados por la manera que tenía Sam Goldwyn de trabajar, sin dejar libertad alguna a sus directores, algo que podía con Ford. Esto causó polémica en la Fox, estudio que tenía contratado a nuestro genio, por lo que su jefe, Sheridan, lo despidió el 20 de octubre de 1931.

Ford aprovecha este paréntesis profesional para irse con su mujer Mary, procedente de una familia de alta cuna de Virginia, de viaje por Filipinas para mitigar la pena por el suicidio de su cuñado. A la vuelta trabaja para la Universal y realiza varios otros proyectos con la MGM.

Paralelamente hace su entrada en la familia de Ford Merian C. Cooper, del que hablaremos cuando tratemos Pasión de los fuertes y la productora Argosy, fundada junto a Ford. En 1933 sucede a Selznick al frente de la productora RKO, y lo primero que hace es llamar a Ford para contratarlo, después de ver una proyección de Hombres sin miedo (1932) que le puso Sheridan.

Acuerdan hacer los proyectos más personales de Ford hasta la época: La patrulla perdida (1934) y El Delator (1935), por tan solo 15.000 dólares cada una. En la época Ford trabajaba con figurantes infantiles, entre los que se encontraba Robert Parrish, quien cuando le dijo que quería ser director, le llevó con su montador para que aprendiera el oficio.

1933 es un año importante para la historia de Hollywood. La crisis económica de los estudios alcanza su cénit, con lo que la Asociación de productores (desde ahora MPAA) propone a la Academia de cine la reducción del 50% del salario de los que ganen más de 50 dólares semanales, y del 25% al resto, sin perder ellos nada y con la promesa de devolver el dinero retenido cuando pasara la crisis. Sin embargo, solo Sam Goldwyn de la MGM cumple su promesa. Esta falta de educación y respeto provoca dos hechos importantísimos, uno para el cine, otro para Ford.

El 23 de diciembre de 1935, John Ford junto a otros directores como Frank Borzage, William Wellman y Gregory La Cava, funda la Screen Directors Guild, el sindicato de directores de Norteamérica, para protegerse de futuros atropellos. Su papel como miembro fundador tendrá mucha importancia durante la Caza de Brujas.

Por otro lado, un tal Darryl F. Zanuck, que dirigía la producción de la Warner Bros, dimite de su cargo ante la negativa de Harry y Jack Warner de pagar los sueldos retenidos, por lo que decide fundar su propia productora, la Twentieth Century, en colaboración con Joe Schenk. Tarda poco en fusionarse con la Fox y formar la actual Twentieth Century Fox. Así, en 1935, Zanuck llega a la Fox como responsable de las producciones, a la vez que se despide a Sheridan por 360.000 dólares y se vuelve a contratar a Ford. De la relación intensa entre Zanuck y Ford hablaremos en Las uvas de la ira.

El encuentro con Dudley Nichols se produce en 1928. Es importante, pues desde el principio forman una sólida pareja, trabajando para las más célebres piezas de Ford en la época, además de convertirse en el guionista al que Ford respetó más y mayor libertad creativa dejó. Se conocen en 1929, cuando Nichols no había escrito ninguna película pero sí había servido en la armada durante la Primera Guerra Mundial, por lo que Ford lo contrató para que redactara Tragedia Submarina.

Por último, y siempre resumiendo lo más posible, tenemos que mencionar a Will Rogers, actor cómico con el que Ford realizó tres películas: Doctor Bull (1933), El juez Priest (1934) y Steamboat Round the Bent (1935). Ford traba una enorme amistad con el actor, ya que le divertía que no se aprendiera sus diálogos y los improvisara. En estas cintas explora con él su lado lírico. Sin embargo, el 15 de agosto de 1935, para ir al estreno de su tercera producción, Ford le ofrece ir con él en barco, a lo que Rogers le responde: “Quédate con tu pato y ve por el agua; yo cogeré mi águila y volaré”. Sin embargo el águila voló y cayó demasiado pronto, matando a Rogers, lo que según muchos autores supuso el abandono de la vena lírica de Ford en favor de su épica.

Y terminamos con la compra, en 1934, por 20.000 dólares, del barco Faith, que Ford rebautiza con el nombre de Araner, en honor a las Islas de Arán, tierra natal de su madre. El Araner será la fortaleza de Ford, su barco de recreo, El refugio para su alcoholismo y el club de amigos de su círculo más próximo. Acompaña esta compra con su alistamiento en la Reserva Naval, invitando a los capitanes a ver sus películas, con lo que comienza oficialmente una de las grandes pasiones de Ford: el militarismo.

Sigue en El Delator y la consolidación de Ford como director (II)

John Ford - el monográfico

Continúa el camino...
assassins creed
Assassin’s Creed: tan mala que parece una parodia del videojuego
Superman Tierra Uno Vol 2. Brillos y efectos espectaculares
Superman Tierra uno Vol 1: La actualización del mito
Ahora me ves 2
Ahora me ves 2: Magia y diversión aseguradas de nuevo

Deja un comentario

Este sitio emplea cookies propias y de terceros para mejorar su calidad. Si continúa navegando o utiliza el scroll de navegación vertical, aceptará implícitamente el uso de Cookies. Puede consultar más datos en nuestra Política de Cookies

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar