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Cuando lo absurdo invita a una reflexión más profunda

Ficha técnica

Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia (2014) - Roy AnderssonTítulo: Una paloma se posó en una rama para reflexionar sobre la existencia

Dirección: Roy Andersson

Guión: Roy Andersson

Producción: Pernilla Sandstrom

Dirección de fotografía: István Borbás, Gergely Palós

Banda sonora: Felix Aneer

Reparto: Holger Andersson (Jonathan), Nils Westblom (Sam), Viktor Gyllenberg (Carlos XII), Lotti TÖrnros (Profesora de flamenco), Oscar Salomonsson (Bailarín).

Duración: 101 minutos

País: Suecia, Noruega, Francia, Alemania

Año: 2014

Distribuye: Golem Distribución

 Elena Tara


El Señor Andersson se estrenó en la gran pantalla con la primera pieza de una trilogía que concluye con Una Paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia. Fácil de memorizar. Dicen por ahí que es cine de hipsters para hipsters. No tenemos muy claro hasta qué punto un señor sueco de 72 años puede ser un hipster; no nos lo imaginamos con gafas de pasta y pantalones vaqueros que cortan la respiración. Pero si es cine hipster, es cine hipster que merece un serio vistazo. El título ya nos advierte de que no es una película facilona; La cinta de Andersson nos va a hacer trabajar y pensar un poquito. Darle al coco. Muchos lo darán por imposible y otros seguirán dándole vueltas a lo que han visto para tratar de encontrarle un sentido. La gracia de la película es que no tiene ningún sentido; pero en realidad, sí lo tiene. Dentro de la estructura caótica, el surrealismo más profundo y lo grotesco, se esconden decenas de reflexiones muy valiosas que trascienden más allá de la representación aburrida de lo cotidiano. Les aseguro que para Andersson lo cotidiano no tiene nada de aburrido.

Con una estética muy característica, de tonos blancos, grises y marrones claros, Andersson nos presenta escenas de la vida que más se asemejan a cuadros, por la forma estática de hacerlo. Hay ocasiones en que los actores parecen de atrezzo, permaneciendo inmóviles como estatuas. Para saber quién está hablando a veces hay que hacer un esfuerzo en comprobar de quién son los labios que se están moviendo. Estáticos los actores y estática la dirección, ya que creo que no hay ni un solo movimiento de cámara en los 100 minutos de recorrido. Él coloca la cámara, un número reducido de actores, y unos diálogos absurdos como protagonistas. Sí, lo absurdo y lo grotesco dominan la pantalla casi desde el primer minuto, y hasta más o menos la mitad de la cinta consigue arrancar la carcajada general con mucho éxito. Porque el ser humano muchas veces de lo absurdo es gracioso.

Sin embargo, a partir de la segunda mitad el éxito se relativiza, y lo que empezó siendo un producto original y fresco va degenerando en algo incómodo de mirar y aburrido. Lo que es indiscutible es que el director y escritor sueco tiene una habilidad especial para hacer reír al público haciendo del lado más gris del ser humano un espectáculo incalificable. Porque ciertamente no es fácil de clasificar.

Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia (2014) - Fotograma extraño - Roy Andersson

Merece especial mención el ritmo, determinado por la alternancia de silencios, diálogos (o monólogos), respuestas calladas o incluso cantadas. A medida que pasan las horas, más brillantes me parecen todas y cada una de ellas.

Andersson acaba la trilogía que empezó con Canciones del Segundo Piso (2000), su ópera prima, cumpliendo con lo que vende: los espectadores saldrán de la sala reflexionando y mucho. Pasarán por estados de pasión y rechazo en intervalos cortos de tiempo. No obstante, cualquier película que tenga la capacidad de sorprendernos, descolocarnos y hacernos reflexionar mientras nos hace reír, sin duda merece ser vista. Les aconsejamos que dejen pasar unas horas hasta llegar a una conclusión acerca de si les ha gustado, sólo un poco o nada en absoluto. Esta película es de digestión lenta.

Dato cinéfilo

El septuagenario director cuenta con un palmarés de veinte premios y ocho candidaturas desde el año 1970. Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia fue la ganadora del León de Oro a mejor película en el Festival de Venecia del año pasado.

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