Home > Cine > Cuando el remake es potable

Cuando el remake es potable

[tabs titles=”Ficha técnica”][tab]

"Old Boy" (2013) - Spike LeeTítulo: Oldboy

Director: Spike Lee

Guión: Mark Protosevich (manga original de Garon Tsuchiya y Nobuaki Minuegishi)

Producción: Doug Davison, Roy Lee, Spike Lee

Dirección de fotografía: Sean Bobbitt

Reparto: Josh Brolin (Joe Doucett), Elizabeth Olsen (Marie Sebastian), Sharlto Copley (Adrian), Samuel L. Jackson (Chaney), Michael Imperioli (Chucky), Pom Klementieff (Haeng-Bok), James Ransone (Doctor Tom Melby).

Duración: 104 minutos

País: EEUU

Año: 2014

Distribuye: Universal

[/tab][/tabs]

Juan González Laborda

El terreno pedregoso de las adaptaciones se eleva a la máxima potencia cuando se intenta americanizar una obra de arte como es el thriller de Park Chan-wook: Oldboy; pero la versatilidad del forofo de los Knicks, Spike Lee, junto a la majestuosa interpretación de Josh Brolin, hacen que esta copia, aunque predecible para los que habían visto la cinta surcoreana, se desperece sin temor al ridículo que suele ir unido al remake

El suspense conseguido está al nivel de la asiática, del mismo modo que la actuación del protagonista, de la que particularmente opino: está de estatuilla. La luminosidad y la escenografía son espectaculares, cuidando el origen de la historia, ya que proviene de la narración ilustrada, ilustrada con viñetas, claro está. El tratamiento de las tonalidades es esencial para crear ansiedad al espectador, que no quedará indiferente. En aspectos formales, es un diez. Tiene una gran calidad en la fotografía y en el montaje, con clara influencia su procedencia manga.

El espíritu, la sustancia del filme no varían desde la obra de Chan-wook. Aunque se modifiquen algunos datos sin datos importancia, la razón, el motivo que mueve a los personajes es el mismo. Esta oda a la psicología más íntima habla del amor y el desamor, de cómo se entiende y cómo se vive, cómo puede hacer que nos volvamos como cabras, hasta el punto sin retorno de dedicar tu vida solo y exclusivamente a lograr un propósito: ya sea para demostrar el amor, ya sea para mejorar y no caer en la repetida desilusión de tus seres queridos, ya sea para vengarse e incluso por dinero, que también desata pasiones.

El gran análisis viene con la idea de la redención. Los errores que cometemos durante nuestra vida nos persiguen y redimirse no está al alcance de todos. Uno puede pensar que está liberado de su pasado, pero éste siempre acaba volviendo. Honestamente, recomiendo encarecidamente que se vea Oldboy: la surcoreana, por ser un peliculón superlativo. Pero aprovechando que el director de Clockers ha hecho una versión que se proyecta en pantalla grande, no es mala opción pasarse por las salas de cine y disfrutar de una de las tramas más intrigantes de los últimos veinte años, pero a lo neoyorquino.

[toggle title=”Dato cinéfilo“]La película está basada en el manga japonés titulado con el mismo nombre publicado entre 1996 y 1998 escrito por Garon Tsuchiya e ilustrado por Nobuaki Minegishi.[/toggle]

Continúa el camino...
Las diez películas de 2014 según Hombre en Camino
“Blockbuster”: el amigo de los niños
Aquí también sabemos hacer superpoducciones
Actualidad atemporal y fina chabacanería

Deja un comentario

Este sitio emplea cookies propias y de terceros para mejorar su calidad. Si continúa navegando o utiliza el scroll de navegación vertical, aceptará implícitamente el uso de Cookies. Puede consultar más datos en nuestra Política de Cookies

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar