Home > Cine > «Blade Runner 2049», ni a la suela del original

«Blade Runner 2049», ni a la suela del original

Ficha técnica

Título: Blade Runner 2049

Director: Denis Villeneuve

Guion: Hampton Fancher

Producción: Warner Bros/ Scott Free

Fotografía: Roger Deakins

Música: Hans Zimmer

Reparto: Ryan Gosling, Harrison Ford, Ana de Armas, Jared Leto, Mackenzie Davis, Sylvia Hoeks, Dave Bautista, Robin Wright…

Duración: 163′

País: Estados Unidos

Año: 2017

Jorge Velasco Fernández
@JorgeVF88


Permítanme la indecencia de comenzar con el tópico –algo de verdad lleva– de que segundas partes no son buenas. En este caso el cliché se cumple con la nueva película sobre el mundo Blade Runner que allá por 1982 estrenó Ridley Scott creando un producto de culto difícil de igualar en muchos aspectos. 35 años después se ha estrenado su secuela, Blade Runner 2049, una obra muy esperada, sobre todo, porque quien ha tomado el relevo de Scott en la dirección es un director que está en boca de muchos, Denis Villeneuve, y que se hizo con los mandos tras la condición de su “estrella” Harrison Ford de rodar a cambio de que Ridley no dirigiese el producto.

El reparto no podía ser más estelar: Ryan Gosling, Jared Leto, Harrison Ford y un largo etcétera de secundarios de renombre. En el guion repite el mismo que en la original, Fancher, y en este caso la música corre de la mano de Hans Zimmer. Con estas premisas lo ideal es presuponer un gran trabajo. Sin embargo, algo falla. Veamos pues qué ha fallado en esta segunda parte:

Blade RunnerComencemos con la historia: Fancher y Villeneuve nos sitúan en Los Ángeles casi 30 años después de donde terminó la primera historia del señor Scott. En un futuro muy apocalíptico y apagado, agobiante, seco, donde parece que el ser humano vaga por la inmensidad del mundo como parte de una masa al servicio del sistema, que sólo da pan y circo tecnológico, aparece la figura de K (Gosling), un policía y cazador de replicantes (Blade Runner) que tiene la tarea de eliminar a los últimos modelos de replicante Nexus 6 que quedan con vida y viven escondidos entre la multitud. En una de sus actuaciones K descubre una pista que podría acabar con el caos imperante en la sociedad y que trae de cabeza al nuevo magnate del mundo de los replicantes, Niander Wallace (Leto): es posible que dos replicantes hayan tenido un hijo de manera natural. La búsqueda de este chico llevará a K tras los pasos de un ex Blade Runner, Rick Deckar, para tratar de desentrañar dicho rompecabezas.

Esta trama, que tiene muchos guiños a su predecesora, podría ser un producto interesante. Pero no lo es por los siguientes puntos: en primer lugar, Fancher y Villeneuve se cargan la atmósfera de duda que hay en torno a Rick Deckard de un plumazo en los títulos de crédito del inicio al decirnos claramente qué es Deckard, por si quedaba alguna duda. Y pese a que la ambientación y los planos son espectaculares –algunos de ellos incluso calcados del original–, la película carece de sentido común. Los personajes no están bien desarrollados. Y para nada bien actuados. Las tramas quedan sin cerrar, dando a entrever una posible secuela de esta nueva obra. La forma con la que K da con Deckard es un tanto mágica, pasa porque sí. Y las reacciones humanas de K al ir desvelándose el argumento son de culebrón venezolano. Queda así en evidencia la dramaticidad del primer filme con respecto al segundo y, sobre todo, queda más en evidencia si cabe el sentido de dicho drama.

Esta película de culto merecía una digna sucesora, y aunque se ha hecho con mucho cariño y esfuerzo, se ha fallado sobremanera.

Además, el ritmo lento que infunde el director, para intentar igualarse al original, cae en el tedio al superar las dos horas y media de metraje. Haciendo insufrible, más si cabe, la trama al espectador. Una trama que se resuelve en los últimos diez minutos de forma lamentable con un Harrison Ford que lo único que hace a sus setenta y pico años es haber dado una paliza a Gosling, a mitad del filme y que luego es capaz, con las mismas inquietudes de servirle una copa para intentar responder a todas las cuestiones que este le trae. Inconcebible e increíble, porque en ese “interrogatorio” K no consigue nada de Deckard. Luego, todo el quid Fancher lo resuelve con un Deus ex machina que deja tonto al espectador. Tratándolo de idiota con una escena final sentimentaloide que intenta justificar el tedio anterior haciendo ese guiño de «más humanos que los humanos» por el que abogaba la primera cinta. Y eso, que es probablemente la mejor escena. Sin embargo, ha dejado en medio, a una resistencia de replicantes esperando entablar batalla con el imperio de Niander Wallace, los cuales desaparecen porque sí dejando de ser importantes.

Por último, no quería dejar de mencionar a un músico en horas bajas o en decadencia profunda, Hans Zimmer. Su banda sonora, si es que se la puede catalogar nuevamente como tal, vuelve a ser un ruido ensordecedor (tras la reciente Dunkerque) que genera desgana y disgusto en el espectador. Solo en esa escena final recobra las notas de la primera película que sonorizó Vangelis, pero en ningún momento ayuda a remontar la situación.

Con todo lo dicho, no queda otra que comenzar a poner en duda si Blade Runner en realidad debería tener muchas más continuaciones. Las productoras americanas deben comenzar a entender que no es necesario volver a los clásicos y hacer de ellos productos blockbuster solo para hacer taquilla. La calidad de su cine baja con esta idea, y empobrece el espíritu del espectador culto y del necesitado de cultura. Y esto último hay que hacérselo mirar muy mucho. Esta película de culto merecía una digna sucesora, y aunque se ha hecho con mucho cariño y esfuerzo, se ha fallado sobremanera.

Continúa el camino...
Las fronteras del microrrelato español e hispanoamericano
«El libro de los Baltimore» engancha pero no llena
El «Vatel» neoclásico de Roland Joffé
Flores, vacíos y silencios para Mucha

Deja un comentario

Este sitio emplea cookies propias y de terceros para mejorar su calidad. Si continúa navegando o utiliza el scroll de navegación vertical, aceptará implícitamente el uso de Cookies. Puede consultar más datos en nuestra Política de Cookies

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar