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Biopic reducido a pastel amoroso

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Diana (2013) - Oliver HirschbiegelTítulo: Diana

Director: Oliver Hirschbiegel

Guión: Stephen Jeffreys

Producción: Robert Bernstein, Douglas Rae

Dirección de Fotografía: Rainer Klausmann

Música: David Holmes, Keefus Ciancia

Reparto: Naomi Watts (Diana), Naveen Andrews (Hasnat Khan)

Duración: 113 minutos

País: Reino Unido, Francia, Croacia, Estados Unidos

Año: 2013

Distribuye: eOne

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Carlos Maroto Pla
@blacknoveau

Diana llega a los cines rodeada de polémica, como no podía ser de otra forma, por tratarse de un biopic sobre la vida de una de las princesas más famosas de todos los tiempos. Lady Di fue algo más que una correcta figura institucional, fue una mujer dotada de un enorme carisma y que sabía llegar al pueblo de forma honesta, “la princesa del pueblo”, se la apodaba en los medios. Aunque también se encontraba envuelta en mil intrigas y secretos, un lado oscuro que siempre ha quedado en el más profundo misterio, el cual rodea también su muerte.

Diana, sin embargo, se empeña en mostrarnos a una mujer cercana, romántica y llena de vida, deseosa de encontrar el amor tras el desengaño que sufrió con su anterior marido. También destapa todos los entresijos de su vida privada y de su dificultosa relación con la fama y la prensa rosa o sensacionalista. Naomi Watts (Mullholland Drive (2001), Adore (2013)) muestra una frescura innegable en la encarnación de la Princesa de Gales, y en todo momento ofrece una interpretación solvente y con buenos mimbres. Queda claro que de cara a interpretar el personaje abordó la figura de la princesa de forma bibliográfica y leyó y vio todo lo posible acerca de ella, como ha comentado en alguna que otra entrevista.

Watts compensa la falta de parecido físico a la princesa con una solvente interpretación de la misma que sí se adapta con bastante verosimilitud a lo que un día llegó a ser (al menos de modo público); y todo esto más la ambientación tan cuidada de los noventa, los datos bibliográficos y demás detalles muestran el buen gusto de la película. El problema surge cuando Oliver Hirschbegel se empeña en trufar un biopic que hubiera podido dar mucho más de sí, de escenas de una pastelosa historia de amor entre la princesa y un cirujano pakistaní llamado Hasnat Khan, a cargo de Naveen Andrews (Perdidos) al que se le atribuyó un sórdido romance con Diana en calidad de amante.

Diana (2013) - Naomi Watts - Naveen Andrews

En el momento en el que la historia de amor entre ambos personajes empieza a rodar, la trama se centra exclusivamente en sus idas y venidas y desavenencias frente a la prensa, o en cómo conseguirán la bendición de la madre de Hasnat, viaje de Diana a Pakistán mediante. La historia, desde el punto de vista bibliográfico, se desinfla de un modo evidente y pierde cualquier tipo de gancho en favor de un enfoque casi total de la relación sentimental entre ambos personajes que debería de quedar en anécdota dentro de la controvertida figura de una mujer como Diana de Gales.

Por suerte, tenemos algo más que aterciopelado melodrama en “Diana”, la película también aborda las acciones de la princesa en favor de los derechos humanos, así como su papel en la prohibición de la fabricación de las minas anti-persona. El filme trata de dar una imagen de la Diana más solidaria y responsabilizada y de sus aspectos más íntimos desde una perspectiva algo condescendiente pero justa, esperanzada, pese a que en todo momento se nos muestre a una mujer desdichada y a la que la suerte le da la espalda demasiado a menudo pese a poseer una inmensa fortuna.

La aproximación real de Diana, a Diana, parece no ser del todo verosímil y se pasa de edulcorada por la pantalla ante el espectador, buscando en todo momento una narración directa y sencilla de la vida de la princesa, con algunos datos bibliográficos interesantes pero que se quedan en correctos. El gran lastre de la cinta es, definitivamente, el enfoque masivo de la trama en una relación que oculta otros aspectos de la vida de la princesa que hubiesen podido dar más de sí. Una verdadera lástima.

[toggle title=”Dato cinéfilo“]Oliver Hirschbiegel es autor de El Hundimiento (2004) que narraba los últimos días de Adolf Hitler, recluido en su bunker de Berlín, entre otras películas como Invasión (2007).[/toggle]

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