Home > Ciencia > Sir Isaac Newton

Sir Isaac Newton

Eduardo Mirón López
@EduardoMironLpz


Pocos científicos son tan universalmente conocidos como el gran Isaac Newton. Los logros de su carrera son tan enormes que a día de hoy la mecánica clásica la diferenciamos en mecánica analítica y mecánica newtoniana.

Isaac Newton nació el cuatro de enero de 1643 en Woolsthorpe, Lincolnshire, Inglaterra. Este mismo año es el de la muerte de Galileo Galilei, lo que unido a que Newton profundizó en los estudios que emprendiera el genio italiano ha hecho que sea común nombrar al inglés sucesor del erudito de Pisa. Newton no conoció a su padre, pues este falleció antes de su nacimiento, y fue un niño prematuro y de salud delicada que nunca fue apreciado por su familia. Al casarse su madre otra vez cuando él contaba tres años, hubo de marcharse a vivir con sus abuelos con los que tampoco tuvo ningún afecto. Newton apenas volvió a convivir con su madre dos años antes de marcharse a estudiar a Grantham con doce años.

Sir Isaac Newton

Con semejante infancia es fácil entender la personalidad de Newton: silencioso, pensativo, competitivo y rencoroso. A los dieciocho años ingresó en la Universidad de Cambridge. Se graduó con más pena que gloria ya que nunca asistió regularmente a clase. Prefería la biblioteca, donde podía leer aquellos volúmenes que despertaban su interés. Su formación podría definirse como autodidacta. En esta época conoció a su tocayo Isaac Barrow, que fue su primer profesor de matemáticas. También tuvo su primer roce con Robert Hooke, que junto con Leibniz (al que se le considera el padre de la otra mecánica clásica, la analítica) fueron sus mayores rivales. La primera disputa con Hooke vino motivada por las críticas de éste al diseño de un telescopio por parte de Newton. Críticas a las que reaccionó con una agresividad injustificada.

Newton demostró a lo largo de su vida una curiosidad y una capacidad de reflexión sólo igualadas por la avaricia con la que atesoraba los hallazgos a los que llegaba. A lo largo de su vida fueron muchas las personas que tuvieron que espolearle para que publicara sus conclusiones. De hecho, es gracias a su amigo Halley (el mismo astrónomo que da nombre al famoso cometa) que finalmente publicó sus trabajos sobre mecánica.

Probablemente la contribución más conocida de Newton a la física es la ley de la gravitación universal. Esta aportación no está exenta de polémica. Hooke intuyó la existencia de una ley que relacionaba la atracción de los cuerpos celestes entre sí, algo que explicaría que dichos cuerpos describieran elipses, y que dicha atracción dependía del inverso del cuadrado de la distancia entre ambos. Todo esto se lo transmitió a Newton en la correspondencia que mantuvieron cuando ambos eran miembros de la Royal Society en 1679 y la brecha entre ambos era mucho menor de lo que luego fue. Cinco años más tarde Newton afirma haber resuelto el problema de la citada atracción y expone ampliamente dicha solución en el libro Philosophiae naturalis principia mathematica, publicado en 1687. En toda su obra jamás hace referencia a Hooke y a que este intuyó la solución y probablemente encaminara a Newton hacia la solución correcta. Todo ello hizo que la tensión y el tono de las cartas entre ambos fuera caldeándose hasta hacer de ellos unos enemigos irreconciliables. La famosa frase de Newton: “Si yo he sido capaz de ver más allá, es porque me encontraba sentado sobre los hombros de unos Gigantes”, que se han tomado como muestra de la humildad de Newton, en realidad afirma que en nada se apoyó en el trabajo de Hooke a la vez que se mofa de la corta estatura de éste y su deformada espalda. La hostilidad de Newton fue tal, que hizo retirar cualquier referencia a este último en la Royal Society cuando Hooke murió.

Philosophiae naturalis principia mathematica

A pesar de todos sus aportes a la ciencia, Newton escribió considerablemente más sobre teología que sobre todos los demás temas juntos. Dedicó ostensiblemente más tiempo al estudio de la biblia que a las matemáticas o la física. Sus convicciones le llevaron a no pocas confrontaciones, ya que era arrianista y un terrible detractor de la iglesia católica, especialmente de los trinitarios. El principal problema es que estudió y trabajó en el Trinity College, por lo que llegó a tener que conseguir que el rey Carlos II de Inglaterra le dispensara de tener cualquier relación fuera de la meramente profesional con dicha institución.

Trinity College en Cambridge

Otra faceta poco conocida de Newton son sus trabajos de alquimia, sobre la que escribió tanto como sobre ciencia. Había algo prenewtoniano en él. Sus extensos estudios y su fe en la materia, junto con su desconfianza en la medicina, le llevaron a automedicarse. Se cree que él mismo se envenenó no pocas veces debido a ello.

Finalmente, tras dedicar su vida a la teología, la alquimia y la ciencia (por ese orden), desempeñar cargos de catedrático y Director de la Moneda (equivalente a Ministro de Hacienda; dicho sea que Newton fue famoso por perseguir con saña a los falsificadores, a los que mandaba ahorcar) y ser nombrado caballero por la reina Ana, murió el 31 de marzo de 1727. Fue enterrado en la abadía de Westminster junto a los grandes hombres de Inglaterra.

Firma de  Isaac Newton

Continúa el camino...
Sistema imperial
Sistema Imperial
Lord Kelvin
Lord Kelvin
Navidad fractal
LISA Pathfinder

Deja un comentario

Este sitio emplea cookies propias y de terceros para mejorar su calidad. Si continúa navegando o utiliza el scroll de navegación vertical, aceptará implícitamente el uso de Cookies. Puede consultar más datos en nuestra Política de Cookies

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar