Home > Ciencia > Actualidad > Frackling

Frackling

Eduardo Mirón López
@EduardoMironLpz

Hace unos meses aparecía la noticia de que unos temblores en Castellón eran provocados por la actividad del Proyecto Castor. Debido a ello se paralizó en octubre del año pasado, pero ¿en qué consiste? El Proyecto Castor es un depósito artificial de gas natural cuyo funcionamiento se basa en la técnica de fracturación hidráulica, más conocida por “frackling” o “fracking”. El objetivo de crear un depósito de gas natural es poder almacenarlo cuando la demanda es baja para poder gastarlo cuando esta aumenta. De este modo se consigue estabilizar y reducir el precio del gas.

Proyecto Castor

El gas natural está cobrando una importancia cada vez mayor. No sólo es importante por su uso en los sistemas de calefacción, sino que cada vez más electricidad se produce en centrales de ciclo combinado que usan gas como combustible. Esto se debe a que la producción energética es más eficiente y menos contaminante que las centrales de carbón o petróleo que predominaban. Quemando gas natural, para producir la misma cantidad de energía eléctrica se genera un 30% menos de dióxido de carbono que con petroleo y un 45% menos que usando carbón.

La fracturación hidráulica consiste en inyectar un fluido a través de un pozo vertical. Cuando la profundidad es suficiente, el terreno ejerce presión suficiente como para hacer muy difícil abrir brechas en la roca. Al inyectar el fluido (generalmente agua) se consigue hacer la presión suficiente como para crear una grieta estable en el sustrato (la grieta se crea en el plano perpendicular al de la perforación). Una vez se retira el fluido, los materiales que contenía en suspensión apuntalan la grieta e impiden que esta se cierre de nuevo. El espacio de separación en la grieta es  inferior al milímetro.

Frackling

Al crear suficientes grietas se puede extraer combustibles fósiles fluidos (petróleo y gas) en yacimientos de difícil explotación. Los hidrocarburos obtenidos se llaman “no convencionales” y  han permitido la explotación en EEUU. De yacimientos no rentables anteriormente. Esta nueva fuente de hidrocarburos ha hecho que las fluctuaciones del precio del petróleo hayan disminuido en los últimos años.

Pero también puede emplearse el mismo proceso para crear depósitos en los que inyectar gas. Esta es la idea del proyecto Castor. El “frackling” permite almacenar gas en grandes cantidades con un coste comparativamente menor que empleando otras técnicas. La propia presión del terreno confina el gas en las grietas y cuando se recupera del terreno la cantidad perdida es mínima.

El primer argumento que esgrimen los detractores de crear depósitos con esta técnica es que provoca seísmos. Lo que es innegable es que el terreno es menos estable después que antes de la fracturación hidráulica, pero esto no provoca temblores perceptibles de por sí. Al agrietar el terreno se registra la actividad sísmica que era de esperar, pero el ser humano no es capaz de percibirla y no entraña riesgo alguno. Si la elección del terreno en la que se emplea este sistema es la correcta, no debe haber una actividad sísmica relevante relacionada con la técnica descrita.

El segundo argumento en contra del “frackling” es que contamina el terreno. El fluido que se emplea es principalmente agua y los elementos extraños que contiene son arena con algunos compuestos químicos. Indudablemente, los químicos empleados deben ser regulados, pero también hay que destacar que se emplean principalmente cuando se pretende extraer hidrocarburos, mientras que cuando se quiere almacenarlos no se usan. Las empresas que construyen y mantienen estos depósitos argumentan que los depósitos se crean a una profundidad mayor que la del nivel freático, pero también es cierto que no todo el fluido empleado en crear las grietas es recuperado y no se puede saber fácilmente a dónde va a parar.

 Composición fluido frackling

Las ventajas de los depósitos subterráneos que se crean con el “frackling” son obvias desde el punto de vista económico y geopolítico. El precio menor y más estable del gas, así como poder almacenar combustible suficiente para abastecer varios meses a todo un país son buenas razones. Pero no deja de ser una técnica polémica. En algunos estados (Francia) está prohibida, mientras que en otros está incentivada (Inglaterra). Queda a juicio del lector decidir si las ventajas superan a los inconvenientes o no.

Almacenes de gas en España

Deja un comentario

Este sitio emplea cookies propias y de terceros para mejorar su calidad. Si continúa navegando o utiliza el scroll de navegación vertical, aceptará implícitamente el uso de Cookies. Puede consultar más datos en nuestra Política de Cookies

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar